Unos chicos van en bici por los campos inundados de Huacarpay, Cusco. Autor: Roberto Guerrero/Oxfam
Uno de los principales sectores afectados ha sido el de la pequeña agricultura

Negocios y cultivos perdidos por la lluvia en Cusco

“Nos hemos quedado de la noche a la mañana sin casa, sin negocio.  Mi casa era mi tienda, ahí yo vendía chicha, abarrotes”, nos dice la señora Irene Salinas mientras contempla el terreno, a orillas del río Vilcanota en Urubamba, en el que estuvo su casa y donde ahora sólo quedan escombros.  Ella es una de las víctimas de las inundaciones causadas por las lluvias en la sierra sur del Perú.

Siriaco Mejia

La señora Irene y Don Teodoro contemplan el estado en el que ha quedado su taller y tienda. Autor: Roberto Guerrero/Oxfam

La señora Irene y su esposo don Teodoro vivían en su casa desde hacía treinta años.  Allí Don Teodoro, de 65 años, tenía su taller de soldadura y ella su tienda.  La señora Irene recuerda que el río se metió a su casa y el agua le llegó hasta la cadera.  “Yo no quería salir, me han tenido que sacar cargada”, nos cuenta.  Ella quería rescatar su mercadería, las herramientas de trabajo de su esposo.  Tres días después que la sacaron, su casa se derrumbó. Ahora Doña Irene y Don Teodoro están viviendo en el refugio temporal en el estadio, pensando ya en cómo hacen para comenzar de nuevo. 

Cultivos perdidos

Sin embargo, la gran preocupación es la agricultura.  De acuerdo con el INDECI, 21.730 hectáreas de cultivo han sido destruidas, y 54.000 han sido afectadas, la mayoría en las regiones de Cusco y Puno. 

 “Los cultivos se han perdido casi al 100%”, señala Juvenal Durán, alcalde del distrito de Yucay en el Valle Sagrado.  “Los agricultores han perdido sus cultivos: el maíz, el repollo se están pudriendo.  El seguro agrario sólo cubre 400 soles, y hay personas que alquilan los terrenos, entonces ¿qué van a hacer cuando fracasan?  Yucay depende de la agricultura,  ¿de dónde vamos a comer,  de dónde vamos a vivir? ¿Cómo vamos a hacer para mandar a nuestros hijos al colegio?” 

También las comunidades de las zonas altas han sido afectadas.   “En mi comunidad los cultivos se están llenando de plagas, de racha.  Además, como cultivamos en laderas, se están desprendiendo”, relata Alejandro Huamán de Andahuaylillas, preocupado porque ése es el sustento de su familia.

Esfuerzo para recuperar la agricultura

Las autoridades locales están conscientes de que el énfasis tiene que estar en cómo se hace para recuperar la siguiente cosecha.  “Tenemos un plan para asegurar la cosecha siguiente: semillas, abonos, capacitación, defensa ribereña. Además se requiere recuperar los puentes para mejorar el comercio y los canales de regadío”, señala Gilberto Gil, regidor de la Municipalidad de Urubamba. 

Al mismo tiempo, saben que necesitan pensar en una adaptación constante: “Esto va a ser permanente por el cambio climático, debemos prevenir lluvias y sequías. Tenemos que trabajar lo inmediato pero también el largo plazo”, señala Gil.  Sólo de esta manera se logrará que eventos de este tipo generen más pobreza.

“Una de nuestras mayores preocupaciones es que estos desastres incrementan la pobreza”, señala Elizabeth Cano, responsable de Ayuda Humanitaria de Oxfam Internacional en el Perú.  “Uno de los principales sectores afectados ha sido el de la pequeña agricultura.  A diferencia del sector turismo, muchas de los pequeños agricultores viven en situación de pobreza y por lo tanto su capacidad de recuperación es más lenta.  Hacemos un llamado al gobierno central para que  refuerce las medidas de apoyo a este sector”.

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