Las emisiones contaminantes de los países ricos están violando los derechos básicos de los más pobres

Oxfam defiende que los derechos humanos sean el centro de las políticas sobre cambio climático

“Los impactos del cambio climático son globales y por lo tanto los países tienen que rendir cuentas de las consecuencias internacionales de sus acciones.”
Hernández del Toro
portavoz Oxfam
Publicado : 9 Septiembre 2008

Los países ricos deben empezar a basar sus políticas de cambio climático en los principios ya reconocidos de los derechos humanos y parar de utilizar excusas económicas para eludir sus responsabilidades.

Esta es una de las principales conclusiones del informe “Abusos climáticos y derechos humanos” que Oxfam Internacional ha hecho público hoy.


Oxfam ha entregado este informe a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que está reconsiderando la relación entre los derechos humanos internacionales y el cambio climático.


En el texto Oxfam Internacional denuncia que las emisiones excesivas de CO2 por parte de los países ricos están violando los derechos de millones de personas en los países pobres, el derecho a la vida, a la seguridad, al alimento, a la salud y al refugio. “El cambio climático se consideró de entrada como un problema científico, luego como uno económico. Ahora se está convirtiendo en una cuestión de justicia internacional”, ha afirmado el portavoz de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España) para cambio climático, José A. Hernández de Toro.


“Los principios de los derechos humanos dan una alternativa a la visión de que a todo –desde el carbono hasta la malnutrición- puede ponérsele precio, puede ser comprado y comercializado”, ha explicado Hernández de Toro. “Estos principios deben estar en el corazón de un acuerdo global sobre cómo abordar el cambio climático.”


Oxfam sostiene que el sacrificio que se hace actualmente del coste humano en beneficio del económico para abordar el problema es profundamente inmoral y pone en peligro que el mundo reduzca sus emisiones por debajo del umbral de los 2º C.


“Los países ricos, liderados por el G8, sólo están proponiendo reducir a la mitad las emisiones globales hacia el 2050. Pero necesitamos un acuerdo que garantice un recorte de al menos el 80% hacia el 2050. Ellos están esgrimiendo argumentos económicos falsos para hacer lo mínimo posible cuando de hecho la ética, la ciencia y los derechos humanos exigen mucho más de ellos”, ha afirmado Hernández de Toro.


“Los impactos del cambio climático son globales y por lo tanto los países tienen que rendir cuentas de las consecuencias internacionales de sus acciones”, ha exigido Hernández de Toro.

“Litigar es raramente la mejor manera de solucionar un conflicto. Por eso necesitamos un acuerdo firme de la ONU en el 2009 para reducir las emisiones y dar apoyo a la adaptación. Por muy vulnerables que sean los países, necesitan opciones para protegerse a sí mismos. Los países ricos contaminantes han sido plenamente conscientes de su culpabilidad durante muchos años. Si no consiguen reducir las emisiones y ayudar a las personas ahora, podrían enfrentarse a acciones legales más adelante.”


El informe sostiene que los autores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 no podrían haber nunca imaginado que sesenta años después tuvieran que ocuparse de un reto tan complejo y global como el cambio climático. Por lo tanto, Oxfam cree que las leyes y las instituciones sobre derechos humanos tienen que evolucionar rápidamente para mantenerse al día.


“Cuando las comunidades vulnerables han intentado utilizar la legislación sobre derechos humanos para exigir justicia climática, se han revelado grandes debilidades”, ha denunciado Hernández de Toro. “Es sumamente difícil que la gente en los países pobres identifiquen a quién demandar, cómo demostrar el daño sufrido, o incluso dónde presentar la demanda”.


Oxfam Internacional considera que mientras los abogados deberían presionar para que los tribunales internacionales reconozcan daños futuros y responsabilidad compartida por los perjuicios del cambio climático, y los principios ya reconocidos de los derechos humanos son claramente suficientes para guiar las políticas de los países ricos para reducir sus emisiones y para financiar la adaptación.


El informe de Oxfam Internacional identifica las “zonas calientes” más importantes donde las políticas actuales de cambio climático no contemplan los principios internacionales de los derechos humanos. Son entre otras:

  • El fracaso de los países ricos para reducir sus emisiones desde 1992 ha llevado el mundo a una situación de alto riesgo de sobrepasar con consecuencias catastróficas el calentamiento global por encima de los 2ºC, lo que provocará una violación global de los derechos que están consagrados en la Declaración Universal.
  • La financiación de la adaptación no está recibiendo por desgracia suficientes recursos: se necesitan 2.000 millones de dólares sólo para dar respuesta a las necesidades de adaptación más inmediatas y urgentes de los 50 Países Menos Avanzados, pero las contribuciones totales para este fin son sólo de 92 millones de dólares, menos de lo que la población de los EEUU gasta en un solo mes en crema solar.
  • Los países ricos no son capaces de proporcionar suficiente financiación ni tecnología para ayudar a los países pobres a cambiar hacia modelos de bajo consumo de carbono y para tomar conciencia de su derecho al desarrollo. La media de las contribuciones ronda los 437 millones de dólares al año, menos del 10% de lo que los europeos gastan al año en secadoras, cuando por ejemplo hacia el 2030 se necesitarán cerca de 176.000 millones de dólares en inversiones.

Información complementaria

Oxfam lanza un concurso de litigios sobre Cambio Climático En apoyo a su nuevo informe Abusos climáticos y derechos humanos, Oxfam ha lanzado un concurso internacional para abogados, académicos y estudiantes de derecho para que presenten el caso legal más innovador para que un país en desarrollo pudiera emprender acciones legales por los perjuicios sufridos como consecuencia del cambio climático. El concurso (en inglés) se centra en un país imaginario – Algoria- pero los impactos climáticos a los que se enfrenta están basados en los datos más actualizados de “la vida real” y en los hallazgos del IPCC (Panel Internacional de Cambio Climático) y el contexto político en el que se encuentran muchos países en desarrollo hoy en día. Oxfam invita a presentar demandas (3.500 palabras) para identificar los demandantes, los acusados, las soluciones encontradas, y los argumentos que se consideren ejecutables en un foro legal internacional real. Esperamos que el concurso proporcionará asesoría efectiva pro-bono para los países en desarrollo que quieran saber cómo utilizar de mejor manera la legislación internacional para proteger los derechos humanos de sus pueblos frente al cambio climático. El concurso se lanza hoy (9 de Septiembre) en colaboración con Advocates for International Development and the Climate Justice Programme. Serán jueces un panel de abogados eminentes y se anunciarán los ganadores en marzo del 2009 para coincidir con el lanzamiento del informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Los textos ganadores serán publicados en nuestras páginas webs y cada uno de los ganadores recibirá un vale de 100 libras esterlinas para libros o productos ecológicos del Centre for Alternative Technology. Puede verse el concurso en: http://www.oxfam.org/climatecompetition