Indonesia - La permacultura arraiga

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En las montañas, a poca distancia por carretera al norte de Lhoong, enclavada entre la selva pluvial más antigua de Indonesia y un río cristalino, se encuentra Lamsujen. Este campo verde fue la línea del frente en la guerra de independencia entre el ejército indonesio y los separatistas de Aceh. Ahora es la sedede la única escuela de permacultura de Aceh.

En las montañas, a poca distancia por carretera al norte de Lhoong, enclavada entre la selva pluvial más antigua de Indonesia y un río cristalino, se encuentra Lamsujen. Este campo verde fue la línea del frente en la guerra de independencia entre el ejército indonesio y los separatistas de Aceh. Ahora es la sede de la única escuela de permacultura de Aceh.

Desde que se inauguró la escuela, 800 personas afectadas por el tsunami han completado el curso de nueve días. Otras 200 han recibido formación como maestros.

"Donde nos encontramos ahora fue un campo de batalla", dice Roberto Hutabarat, de 36 años, un antiguo trabajador proderechos humanos que fundó del proyecto GreenHand en 2005.La permacultura, que empezó en los años setenta, es una alternativa a la agricultura industrial. Pero lo más importante en Aceh es que se ocupa de la seguridad alimentaria.  "Desde el tsunami, los niveles nutricionales de mucha gente han bajado", explica Roberto, coordinador en Aceh de la Fundación Indonesia para el Desarrollo de la Educación y la Permacultura (Yayasan IDEP).

Desde que se inauguró la escuela, 800 personas afectadas por el tsunami han completado el curso de nueve días. Otras 200 han recibido formación como maestros. Ahora los alumnos aprenden a construir un sistema doméstico de reciclaje de agua o a producir alimentos orgánicos usando semillas locales. También les enseñan a recuperar el suelo y otras medios de ganarse la vida como el tejido de esteras o la carpintería.Normalmente, cada estudiante paga 2 millones de rupias (220 de dólares) para asistir al curso. El precio es superior a lo que algunas personas pueden pagar, por lo que, para pagar la matrícula de centenares de afectados por el tsunami, en Oxfam Internacional concedimos a GreenHand un préstamo de 4.000 millones de rupias (436.500 de dólares) durante ocho meses, hasta marzo de 2008.

Nurbaiti, de 24 años y graduada en agricultura, no se podía permitir pagar la matrícula. Aquí, gracias a una beca de Oxfam Internacional, se asombra de que todo eso no se lo enseñaran en la universidad. "Estoy muy contenta de que Oxfam me haya concedido una beca para venir aquí. Si no fuera por GreenHand y Oxfam, ahora estaría atrapada en la industria agromecánica."