Los países donantes deben 10.000 millones de dólares en ayuda a Afganistán

“Se está perdiendo gran parte de la ayuda que proviene de los países ricos, pues resulta ineficaz y está descoordinada”
Matt Waldman
consejero en incidencia política de Oxfam Internacional.
Published: 20 March 2008

El 40 % de la ayuda retorna a los países ricos en concepto de beneficios corporativos y gastos de asesoría


La perspectiva de paz en Afganistán se debilita, a consecuencia del incumplimiento en la entrega de la ayuda por parte de los países occidentales que se habían comprometido a aportar fondos al país - que supera ya los 10.000 millones de dólares - y del uso inefectivo de la ayuda entregada, según demuestra el informe publicado hoy por ACBAR, la alianza de organizaciones internacionales de cooperación que trabajan en Afganistán.


En el 2001, la comunidad internacional se comprometió a entregar $25.000 millones a Afganistán, pero hasta el momento, sólo se han distribuido $15.000 millones. Estados Unidos, el mayor donante es el país que ostenta mayor déficit - según el gobierno afgano, entre el 2002 y el 2008, Estados Unidos entregó solamente la mitad de los  $10.400 millones a los que se comprometieron.


Las mismas fuentes muestran como en el mismo período la Comisión Europea y Alemania entregaron cifras inferiores en dos terceras partes a los $1.700 millones y $1.200 millones a los que se comprometieron respectivamente y el Banco Mundial ha distribuido algo más de la mitad de sus $1.600 millones comprometidos. Reino Unido se comprometió con $1.450 millones y ha distribuido $1.300 millones. España, que se comprometió a aportar $63 millones, hasta el momento sólo ha distribuido ayuda por valor de $26 millones.


Se estima que el 40% del dinero aportado retorna a los países donantes en forma de beneficios corporativos, sueldos de los consultores y otros gastos, con la importante inflación de los costes. Por ejemplo, la construcción de una carretera entre el centro de Kabul y el aeropuerto internacional costó a los E.E.U.U. más de $2.3millones por kilómetro, una cifra por lo menos cuatro veces mayor al promedio de construcción de carreteras en Afganistán.


Alrededor del 90% del gasto público en Afganistán proviene de la ayuda internacional, por lo que este déficit masivo obstaculiza los esfuerzos realizados para reconstruir la infraestructura del páis, gravemente dañada tras dos décadas de guerra, y dificulta la repartición de servicios esenciales tales como educación y salud.


"La reconstrucción de Afganistán requiere un compromiso en la ayuda internacional que sea sustancial y sostenible en el tiempo - pero los donantes no han podido cumplir con sus promesas. Se está perdiendo gran parte de la ayuda que proviene de los países ricos, pues resulta ineficaz y está descoordinada, “ ha declarado el autor del informe, Matt Waldman, consejero en incidencia política de Oxfam Internacional.


"La comunidad internacional debe actuar inmediatamente ante el lento proceso de paz en Afganistán y la relación cada vez mayor entre pobreza y conflicto” ha explicado Waldman.
"La inversión destinada a paliar la pobreza es tan sólo una pequeña fracción del gasto en operaciones militares. Mientras el ejército de E.E.U.U. invierte actualmente $100 millones por día en Afganistán, nuestra investigación muestra como el promedio de ayuda invertido por todos los donantes es tan sólo $7 millones al día – menos de un décima parte."


Según el informe, la falta de capacidad del gobierno afgano, la corrupción y las desafiantes condiciones seguridad ya hacían suponer que habría un nivel de aportación inferior.
Pero la dimensión del déficit muestra la importancia de que los donantes traten estos temas con diligencia.


El informe también demuestra que una cantidad desproporcionada de ayuda se dirige exclusivamente al conflicto y está siendo utilizada a favor de objetivos políticos y militares, en lugar de tratar de reducir la pobreza.
"Esto es hacer política como miopes. Debemos apoyar el desarrollo en el sur del país, pero si nos olvidamos de las otras provincias, la inseguridad puede extenderse de forma alarmante” ha añadido Matt Waldman.


"Ahora, la prioridad es aumentar la cantidad de la ayuda y asegurarse que tiene como objetivo proporcionar diferencias sustanciales y sostenibles en la vida de los afganos más pobres, especialmente los de las áreas rurales. La ayuda debe destinarse a cubrir las necesidades de los afganos, potenciar las capacidades locales y apoyarles para que se ayuden a sí mismos”, ha subrayado el autor del informe, analizando el futuro de la ayuda en Afganistán.


Las recomendaciones principales de ACBAR son:

  • Incrementar el volumen de la ayuda, particularmente en las áreas rurales
  • Asegurar la transparencia por parte de los donantes y mejores flujos de información con el gobierno afgano
  • Mejorar los instrumentos de evaluación del impacto, la eficacia y la importancia de la ayuda
  • La constitución de una comisión independiente en efectividad de la ayuda que monitorice la actuación de los donantes
  • Una coordinación efectiva entre los donantes y el gobierno afgano.


Lee el informe en inglés: Falling short: Aid effectiveness in Afghanistan

 

Notes to Editors

1. ACBAR (Agency Coordinating Body for Afghan Relief), el ente coordinarod de la ayuda en Afganistán, está formado por 94 organizaciones entre las que se encuentra Oxfam Internacional, Christian Aid, CARE, Islamic Relief and Save the Children. 2. La mayoría de los asesores internacionales que trabajan a tiempo completo para compañías privadas en Afganistán costaron entre $250.000 a $500.000 por año, incluyendo sueldos, permisos y costes asociados.

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