Río+20 no puede ser una cumbre más

“El mensaje es claro: es la hora de cambiar el rumbo y poner el futuro de las personas y del planeta en primer lugar.”
Alison Tate
CSI
Published: 4 May 2012

Un grupo de importantes organizaciones internacionales del ámbito humanitario, laboral, del desarrollo, la justicia social y el medio ambiente, ha advertido hoy de que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20), que se celebrará el próximo mes, no parece que vaya a aportar nada a los esfuerzos internacionales por lograr un desarrollo sostenible.

El grupo advierte, además, que muchos gobiernos están utilizando o permitiendo que las negociaciones menoscaben derechos humanos, principios como la equidad o la precaución, o conceptos como el de "el que contamina paga", ya establecidos o acordados.

La advertencia de Development Alternatives, Greenpeace, Fórum Brasileiro de ONGs e Movimentos Sociais para o Meio Ambiente e o Desenvolvimento (FBOMS), la Confederación Sindical Internacional (CSI), Oxfam y Vitae Civilis llega a menos de 50 días de la Conferencia que se celebrará entre el 20 y el 22 de junio en Río de Janeiro (Brasil), y tras dos semanas de infructuosas negociaciones entre los gobiernos sobre el documento final.

La conferencia conmemora el 20º aniversario de la histórica Cumbre para la Tierra de Río de 1992, en la que se acordaron una serie de tratados internacionales para luchar contra el cambio climático y conservar la biodiversidad del planeta. El objetivo de Río+20 es encontrar formas para garantizar un mundo más seguro, justo, limpio, verde y próspero para todas las personas.

"Tras cuatro meses de negociaciones sobre el denominado "borrador cero", éstas siguen estancadas. Poco, o prácticamente nada, se ha avanzado en torno aquello que los gobiernos acordaron que era necesario lograr hace 20 años en la Cumbre para la Tierra", señala Antonio Hill de Oxfam.

"La Cumbre para la Tierra de 1992 fue un hito. Se lograron aunar los esfuerzos por impulsar el desarrollo y proteger el medio ambiente. Superar el reto que se planteó entonces, proporcionar prosperidad para todas las personas sin traspasar los límites ecológicos, es todavía más urgente hoy. Ahora es el momento de acabar con la deforestación, proteger las zonas de alta mar y alcanzar la revolución energética. Es un futuro por el que merece la pena apostar", afirma Daniel Mittler de Greenpeace.

El grupo señala que es necesario adoptar un nuevo enfoque para hacer frente a la actual crisis económica, la creciente desigualdad, un sistema alimentario roto, el cambio climático y la escasez de recursos naturales. Pero el actual texto de las negociaciones sólo aporta más de lo mismo. Estas organizaciones trabajan junto a trabajadores, ciudadanos, productores y consumidores de todo el mundo para lograr bienestar, igualdad económica y prosperidad, restableciendo el medio ambiente del que todos dependemos.

"Podemos oír las voces de personas de todo el mundo demandando un futuro mejor. Millones de personas reclaman sus derechos y esperan soluciones justas y sostenibles a la pobreza y el sufrimiento. El mensaje es claro: es la hora de cambiar el rumbo y poner el futuro de las personas y del planeta primero", afirma Alison Tate de CSI.

Estas organizaciones han elaborado una agenda de diez puntos para lograr la trasformación global necesaria para alcanzar con urgencia un desarrollo sostenible, y que, a su vez, sirva de punto de referencia para evaluar los resultados de Río+20.

Las organizaciones hacen un llamamiento conjunto a los gobiernos a:

  1. Acordar una lista de ambiciosos objetivos a nivel global para alcanzar un desarrollo sostenible, erradicar la pobreza, reducir la desigualdad y defender la justicia y los derechos humanos, respetando los recursos naturales limitados del planeta.

  2. Proporcionar recursos nuevos y adicionales para alcanzar un desarrollo sostenible, como, por ejemplo, a través de fuentes de financiación públicas innovadoras como la tasa a las transacciones financieras para hacer frente a la pobreza y al cambio climático, y comprometerse a llevar a cabo profundas reformas presupuestarias, por ejemplo, redireccionando fondos destinados a subvenciones perjudiciales hacia acciones orientadas a impulsar la pesca sostenible, el acceso a energías renovables y la agricultura a pequeña escala.

  3. Promulgar reformas del sistema global de gobernanza para garantizar instituciones fuertes, con un poder real para hacer cumplir las normas y compromisos internacionales relativos al desarrollo y el medio ambiente, así como impulsar la negociación de un tratado internacional que garantice el derecho a acceder a información pública y a la justicia, y fomente la participación ciudadana a fin de reforzar la rendición de cuentas y el control de las políticas de desarrollo y medioambientales a nivel nacional, regional e internacional.

  4. Comprometerse a invertir una parte de los ingresos nacionales en fomentar el empleo y medios de vida sostenibles y dignos, garantizando la equidad social, la igualdad de género, los derechos sindicales, la democracia y una transición justa a partir de las economías actuales.

  5. Establecer un nivel mínimo de protección social que garantice el respeto de los derechos humanos, así como unos estándares de vida mínimos a nivel mundial, destinando unos recursos mínimos a establecer un nivel de protección social adecuado en los países menos desarrollados.

  6. Acordar un plan que permita avanzar rápidamente hacia unos patrones de producción y consumo sostenibles, y que incluya una mayor inversión en pequeñas y medianas empresas, cooperativas de productores y los sectores informales, así como políticas de contratación e incentivos que fomenten el uso de servicios y productos más justos y sostenibles.

  7. Acordar un marco normativo internacional para reforzar la rendición de cuentas por parte de las empresas sobre cualquier impacto a nivel social y medioambiental relacionado con sus actividades en todo el mundo, y de acuerdo con los Principios de Río y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

  8. Impulsar el cambio hacia un sistema alimentario adecuado, nutritivo y saludable para todas las personas, incluyendo políticas e inversiones que apoyen la labor de los agricultores a pequeña escala y de las mujeres productoras de alimentos, y garanticen la protección de los recursos de los cuales depende la seguridad alimentaria (como la tierra, el agua, el suelo, la biodiversidad, etc.) y un acceso seguro a los mismos.

  9. Emprender acciones decisivas para recuperar unos océanos saludables, productivos y sostenibles. Alcanzar un nuevo acuerdo para preservar la vida marina de las zonas de alta mar en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y dar los pasos pertinentes para revertir la sobre-explotación, fomentar unos medios de vida basados en la explotación de los océanos sostenibles y garantizar una vida marina abundante para el futuro.

  10. Proporcionar soluciones energéticas justas y duraderas, que den prioridad a las necesidades de las personas pobres y ayuden a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como, por ejemplo, proporcionar nuevas formas de apoyo técnico y financiero a los países en desarrollo a fin de proporcionar los servicios energéticos necesarios para ayudar a las personas a salir de la pobreza.

"Nadie quiere otra cumbre más. A los presidentes y primeros ministros de los países responsables de cambiar el rumbo les decimos: Podéis comenzar a aportar soluciones para lograr un desarrollo sostenible hoy, o enfrentaros a la rabia y la decepción de millones de personas en los próximos años", señala Rubens Bron del Fórum Brasileiro de ONGs e Movimentos Sociais para o Meio Ambiente e o Desenvolvimento (FBOMS).

"Teniendo en cuenta todas las crisis que amenazan los sistemas que sustentan la vida y las civilizaciones, es hora de que quienes participan en las negociaciones vayan más allá de palabras manidas e ideologías caducas. Es urgente que comprometan a sus países a emprender las acciones necesarias para erradicar la pobreza y regenerar el medio ambiente", subraya Ashok Khosla, presidente de Development Alternatives.


Contact Information

Para más información, por favor contactad con:

Antonio Hill, Oxfam, ahill@oxfam.org.uk Móvil +1 917 775 1279

Datos de contacto de otras organizaciones participantes:

Alison Tate, Confederación Sindical Internacional (CSI)  -www.ituc-csi.org, Teléfono móvil: +32.473.834.254 alison.tate@ituc-csi.org  

Zeenat Niazi, Development Alternatives http://www.devalt.org, Teléfono: +91 (11) 26134103 zniazi@devalt.org   

Daniel Mittler, Greenpeace Internacional http://www.greenpeace.org, Teléfono móvil: +49 160 946 76589 dmittler@greenpeace.org  

Rubens Harry Born, Fórum Brasileiro de ONGs e Movimentos Sociais para o Meio Ambiente e o Desenvolvimento (FBOMS) http://www.fboms.org.br y Vitae Civilis www.vitaecivilis.org.br  Teléfono móvil: +1 917 215 6232 rubens@vitaecivilis.org

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