Rowena enfrente de su casa destruida. Foto: Anne Wright / Oxfam
Rowena enfrente de su casa destruida en Catigbian, Tanauan

Tifón en Filipinas:”De repente nuestro techo salió volando”.

“Pensábamos que era el fin de nuestras vidas”
Rowena Bajado-Alcober
Superviviente del Tifón Haiyan

Rowena Bajado-Alcober, de 33 años, perdió a su madre, su padre y su hermano en el tsunami que hubo después que el Tifón Haiyan arrasara Leyte.

Rowena vive en Catigbian, en Tanauan, con la familia de su marido Carlo, sin embargo su familia vivía muy cerca de la costa en Santa Cruz, Tanauan, y sabía que estaban en grave peligro en cuanto llegó la tormenta. Su sobrina de 4 años y su hermano y su cuñada sobrevivieron y se han trasladado a vivir con ella ahora que no tienen dónde ir.

En cuanto Oxfam visitó Catigbian para distribuir kits de higiene y agua, Rowena compartió su trágica historia con nuestra compañera, Anne Wright:

“El Tifón empezó alrededor de las 7 de la mañana y el viento era cada vez más fuerte. Vimos cómo los árboles empezaban a caer y los techos empezaron a volar. Era tan fuerte que casi no podíamos ver las otras casas a causa del viento y la lluvia. Estaba oscuro, por lo que no se podía ver nada fuera, solo oíamos la fuerte tormenta y el sonido del viento. Fue horrible, nos quedamos dentro de casa.

Nueve familias atrapadas en una casa derrumbándose

“Nuestro techo empezó a volar, cayó y parte de la casa empezó a derrumbarse, así que nos quedamos dentro con otras ocho familias que se habían refugiado allí con nosotros. Jóvenes y viejos, todos estábamos allí dentro, mirando fuera todos los escombros que volaban.

“Algunos de nosotros estábamos rezando, algunos estaban llorando. Los niños no sabían que estaba pasando, estaban disfrutando como si estuvieran en una fiesta de cumpleaños, pero (no) los mayores, todos nosotros estábamos preocupados. Pensábamos que era el fin de nuestras vidas. Yo estaba preocupada por mi familia, porqué vivían cerca de la costa. Mis padres y hermanos estaban viviendo en Santa Cruz, el “barangay” (aldea) cerca de la ciudad de Tanauan”.

Después del viento, el agua

Rowena's with her mother-in-law, niece, and other relatives

"A la mañana siguiente, pensé que yo y mi sobrina íbamos a ser las únicas que quedarían de nuestra familia. Así que las dos estábamos llorando, ella estaba pensando en su madre y su padre. Por la tarde hubo la gran ola que golpeó la costa y en ese momento estaba preocupada porqué nuestra casa estaba a una baja altitud y podía ser golpeada por el agua con facilidad. Durante los tifones, aunque solo llueva un poco, puede haber inundaciones, así que con este tan fuerte yo sabía que algo habría pasado con mi familia. Mi padre y mi madre murieron, y también uno de mis hermanos. Ellos murieron, se ahogaron.

“Los encontraron la tarde del viernes pero pudimos enterrarlos el sábado, y mi hermano fue enterrado el domingo, fue el último al que encontraron. En mi pueblo aún hay muchos muertos que no se han encontrado, aún se encuentran desaparecidos.

“Nos hemos quedado sin hogar, huérfanos, sólo nos quedaron algunas cosas de nuestra casa, no tenemos nada por lo que volver.”

Más información

Tifón Haiyan en Filipinas: el trabajo de Oxfam

Imágenes: Distribución de kits de higiene y agua en Filipinas

 

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