La diversidad debería ser un bien social aunque en muchas partes no se respeta a la población indígena y a las minorías.
Oxfam se especializa en la formación y refuerzo institucional de otras organizaciones que luchan para conseguir cambios en las políticas discriminatorias que van en detrimento de ciertos grupos debido a su identidad.
Oxfam confiere autoridad a las organizaciones compuestas por indígenas y minorías, formando a sus líderes y dando apoyo a su trabajo para conseguir cambios gubernamentales y sociales que traigan justicia para todas las personas.
Por ejemplo, los aborígenes australianos viven unos 20 años menos que otros habitantes del país. Por este motivo, las comunidades aborígenes están emprendiendo acciones para la mejora de las condiciones de salud de su gente y nosotros los apoyamos en su esfuerzo por conseguir la igualdad de salud.
La prioridad de Oxfam es garantizar que las comunidades locales cuentan con una organización fuerte, asentada y capaz de servir a sus miembros. Las organizaciones sólidas que exigen a los gobiernos transparencia y responsabilidad son las que contribuyen a hacer respetar los derechos humanos básicos.