Workers packing plums in a packing line. Chile. Credit: Toby Adamson/Oxfam
Algo va realmente mal con respecto al comercio mundial

El comercio

El comercio genera ingentes cantidades de riqueza y crea lazos entre todos los habitantes del planeta. En este contexto, la gente de los países pobres sale perdiendo. ¿Por qué? Porque las reglas que controlan el comercio favorecen con creces a los países ricos que fijan dichas reglas.

Algo va realmente mal con respecto al comercio mundial. Las reglas de comercio injustas y la producción subsidiaria en el sector de la agricultura dificultan los esfuerzos para reducir la pobreza en los países pobres. Y Oxfam tiene el compromiso de encontrar una solución.

Un movimiento mundial

La campaña  Comercio con Justicia de Oxfam ejerce presión sobre las personas con capacidad de decisión y los gobiernos para conseguir nuevas reglas de comercio, unas reglas de comercio justas con las que marcar una diferencia real y positiva en la lucha contra la pobreza.

Ejercer presión significa demostrar que hay muchas personas que se preocupan, por lo que hemos hecho una petición a escala planetaria para exigir un comercio justo llamada Haz Oír tu Voz, que nos respalda en esta labor. También trabajamos con otras organizaciones que llevan a cabo campañas para dar a conocer este mensaje a nivel local y conseguimos que famosos del mundo entero llamen la atención sobre el increíble potencial que tiene el comercio.

Ejercer presión por el cambio

Oxfam lleva a cabo profundas investigaciones y lucha para conseguir políticas responsables que ayuden a los más pobres a beneficiarse del comercio internacional.

Por ejemplo, hemos ejercido presión en la Organización Mundial del Comercio (OMC), que es el organismo que establece las reglas de comercio, y hemos conseguido con éxito que se deje de subvencionar y exportar excedentes a precios baratos a países en vías de desarrollo para el año 2013.

Sin embargo, hay una creciente presión por parte de países como Estados Unidos o la Unión Europea para negociar con los países en vías de desarrollo acuerdos unilaterales o en grupos mucho más reducidos, lo que hace necesario que continuemos exigiendo acuerdos comerciales justos.