Posición de Oxfam Internacional sobre los transgénicos

Secretariado de Oxfam Internacional, 26 de abril – Una serie de organizaciones han publicado una carta abierta a los directivos de Oxfam expresando su preocupación sobre la posición de la agencia sobre los cultivos transgénicos. Más específicamente, denunciaban que un libro de reciente publicación, basado en una investigación encomendada por Oxfam América (EE.UU.), ahondaba en las experiencias de los países que habían adoptado el algodón transgénico y llegaban a conclusiones demasiado favorables sobre los organismos genéticamente modificados (OGM).

Oxfam se toma estos temas muy en serio. Somos conscientes de que la tecnología de los OGM es un tema muy controvertido y lamentamos cualquier fallo por nuestra parte que hubiera dado a lugar malentendidos sobre los hallazgos de la investigación, en particular sobre que pudiese entenderse un apoyo a los OGM. Esperamos que este documento sobre la posición de Oxfam sobre la biotecnología y el desarrollo ayude a acabar con dicha controversia.

Oxfam América (EE.UU.) no tiene una posición de política a favor o en contra de la tecnología de los OGM y no cuenta con programas prácticos que la fomenten. Oxfam América (EE.UU.) encomendó la publicación del libro en cuestión, “Biotechnology and Agricultural Development: Transgenic Cotton, Rural Institutions and Resource-Poor Farmers” (Biotecnología y desarrollo agrícola: algodón transgénico, instituciones rurales y agricultores con pocos recursos), con el fin de analizar las experiencias, tanto positivas como negativas, que tuvieron los países en desarrollo al adoptar el algodón transgénico, así como la relevancia (o poca relevancia) de dicha tecnología a la hora de ayudar a los agricultores con pocos recursos. El libro presenta casos de India, Colombia, Sudáfrica y China, y destaca los desafíos a los que se han enfrentado estos países y los problemas ocasionados por unos marcos de trabajo y estructuras institucionales débiles.

El principal hallazgo del libro es que, como excepción, el algodón Bt (Bacillus thuringiensis) simplemente tiende a funcionar bien, y ello depende de si los agricultores cuentan con toda la información y asistencia necesarias para tomar decisiones informadas. La conclusión del libro es que las inversiones institucionales en agricultura son más importantes y relevantes para los agricultores con pocos recursos que las inversiones en cultivos transgénicos.

La confederación de Oxfam Internacional, que incluye a Oxfam América (EE.UU.), no da su apoyo a los OGM como la solución al hambre, la pobreza y el desarrollo. Oxfam cree que cualquier decisión de utilización de los OGM debe estar basada en los principios de derechos humanos de participación, transparencia, elección, sostenibilidad y justicia. Alimentar a los pobres del mundo exige cambios sociales, políticos, económicos y culturales, no solo adaptaciones tecnológicas.

Oxfam comprende que esta tecnología tiene relevancia, y que la biotecnología moderna podría tener un papel importante a la hora de conseguir la seguridad alimentaria global, pero solo si los agricultores son el foco del proceso y si se fortalecen sus derechos, sin perjudicarlos. En la actualidad, los OGM representan una buena oportunidad de negocio para algunos intereses, pero, en general, no han beneficiado a los agricultores. Tal como está la situación a día de hoy, los OGM no han rendido frente a los principios guía de participación, transparencia, elección, sostenibilidad y justicia, y las inversiones públicas deberían dar prioridad a opciones que sí lo hagan.

Jeremy Hobbs, Director Ejecutivo, Oxfam Internacional