Elisabeth Tamara, 10, with Nevado Huascaran - the highest mountain in Peru - in the background. Credit> Gilvan Barreto/Oxfam
Porque hay vidas en juego.

¿Por qué Oxfam está pidiendo medidas urgentes sobre el cambio climático?

Los catastróficos efectos del cambio climático afectan principalmente y de manera más acusada a los más pobres.

Oxfam no puede obviar que los patrones climáticos tan imprevisibles están causando sequías, inundaciones, hambruna y diversas enfermedades alrededor del mundo.

Se acaba el tiempo para limitar el calentamiento global a valores por debajo de los dos grados. Si seguimos así, los efectos serán catastróficos e irreversibles. Es una situación muy injusta ya que los más afectados son también los más vulnerables y los menos responsables.

Los países ricos se han beneficiado del proceso de industrialización responsable de importantes emisiones de CO2, por lo que tienen el deber de utilizar sus recursos para colaborar y ser los primeros en reducir las emisiones lo más rápido posible. Además, es de crucial importancia que tomen la iniciativa y apoyen a aquellos países que están viviendo actualmente los nefastos efectos del cambio climático.

Quedarse de brazos cruzados puede tener graves consecuencias. La población más vulnerable corre el riesgo de ver empeorada su situación de pobreza y sufrimiento en el futuro. En Poznan debemos trazar un plan claro para que se alcance un acuerdo justo y efectivo en Copenhague 2009.

Los países ricos deben dejar de causar daños y empezar a ayudar. Oxfam reclama una acción global. Ya.

Dejar de causar daños

Los países ricos deben:

  • Liderar los esfuerzos internacionales para limitar el calentamiento global a valores por debajo de los dos grados.
  • Ser los primeros en reducir las emisiones de carbono lo más rápido posible para que los niveles mundiales empiecen a descender a partir de 2015.

Empezar a ayudar

Los países ricos deben:

  • Poner a disposición de los países afectados los recursos necesarios para adaptarse al cambio climático.
  • Aportar cada uno de ellos su parte correspondiente de los 50.000 millones de dólares que los países más pobres necesitan para conseguir la adaptación.

2009

Es fundamental que los líderes mundiales marquen el camino para que se firme un acuerdo justo y efectivo en Copenhague en diciembre de 2009. Este acuerdo debe asegurar el compromiso de los países ricos de reducir las emisiones mundiales y apoyar la adaptación de los países en vías de desarrollo.

Además, debe garantizar una reducción de las emisiones suficiente para minimizar el riesgo de calentamiento global por encima de los dos grados.