La eficacia de la ayuda busca asegurar el máximo impacto para la cooperación
La eficacia de la ayuda busca asegurar el máximo impacto para la cooperación al desarrollo. Foto: UN

Foro sobre Eficacia de la Ayuda en Busan 2011

La ayuda desempeña un importante papel a la hora de salvar millones de vidas, pero la pobreza continua haciendo sombra en la vida de 1,4 millones de personas en todo el mundo.

En el Foro sobre Eficacia de la Ayuda en Busan (HLF4) los líderes mundiales en desarrollo examinaron los progresos en la mejora del impacto y la efectividad de la ayuda al desarrollo, y adquirieron nuevos compromisos para garantizar aún más que la ayuda contribuya a reducir la pobreza y apoye el progreso hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

¿Cuál fue el resultado de Busan?

El acuerdo alcanzado en Busan el 1 de diciembre de 2011 tiene la intención de ampliar los compromisos de la 'Declaración de París de 2005" para dar cabida a nuevos actores y contextos. En concreto:

  • Trata de ampliar la aplicación de los Principios de París más allá de la ayuda a la "cooperación para el desarrollo";
  • Define cómo los Principios de París están previstos ser aplicados aplicación a nuevos actores y contextos, como por ejemplo los nuevos donantes, los Estados frágiles, y el sector privado, y
  • Por primera vez, las organizaciones de la sociedad civil han sido incluidas en las negociaciones formales como actores del desarrollo por derecho propio.

El mismo título del documento final de Busan – The Busan Partnership for Effective Development Co-operation (pdf) - pone la eficacia de la ayuda en un contexto más amplio de la eficacia de la cooperación al desarrollo. Este es un cambio que las organizaciones de la sociedad civil habían estado pidiendo, debido a que la definición de "eficacia del desarrollo" sigue abierta a la interpretación.

¿Qué es lo siguiente para la ayuda al desarrollo?

Los negociadores en el Foro de la Eficacia de la Ayuda de Busan tuvieron en cuenta numerosos nuevos actores y contextos: los nuevos donantes, el sector privado, la sociedad civil, los estados frágiles. Lo más importante es que introdujeron un lenguaje que enfatiza el vínculo entre la lucha contra la pobreza y la protección de los derechos humanos. Y lo hicieron sin necesidad de adoptar un lenguaje que diluyera los Principios de París.

Pero la verdadera pregunta sigue siendo: ¿Y ahora qué? En el documento final de Busan está lleno grandes palabras, cuidadosamente tomadas para satisfacer las necesidades de todos estos intereses diferentes. Lenguaje a un lado, la verdadera fuerza de la Declaración de París fue el hecho de que los gobiernos estuvieron de acuerdo en consensuar  medir públicamente  sus progresos en su aplicación. El sistema de rendición de cuentas expiró en 2011. En Busan, los gobiernos retrasaron la aplicación de nuevo sistema hasta junio de 2012.

Los seis primeros meses de 2012 serán cruciales para ver si realmente el HLF4 cumple lo prometido en ayuda y cooperación al desarrollo. Dos grandes decisiones sobre el seguimiento mundial y la forma de la nueva alianza mundial deben finalizarse en junio de 2012 y se teme que puedan ser tomadas a puerta cerrada.

Oxfam va a seguir presionando para garantizar que se cumplen y aplican los compromisos asumidos en el acuerdo de Busan.

¿Qué pasó antes de Busan?

En la Declaración de Paris de 2005, los países donantes y receptores llegaron a un acuerdo: los gobiernos receptores gestionarían mejor la ayuda, estableciendo sus propias estrategias para reducir la pobreza, mejorando sus instituciones y haciendo frente a la corrupción. A cambio, los donantes cambiarían su comportamiento: mejorarían la coordinación y previsibilidad de los flujos de ayuda y confiarían más en los receptores permitiendo a los países en desarrollo y a sus ciudadanos gestionar la ayuda y dirigir su propio desarrollo. Todos estuvieron de acuerdo en que, para que tanto los países receptores como los donantes mantuvieran sus promesas, la OCDE se encargaría de medir sus progresos.

Seis años más tarde, ya teníamos los resultados. El último informe de seguimiento de la OCDE muestra que los países receptores han mantenido sus promesas. Los donantes, no. De los 13 objetivos acordados por donantes y receptores, sólo se han realizado progresos significativos en uno: ahora, los donantes se coordinan mejor entre ellos.

Más información

> Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda (HLF4)

> Campaña Salud y Educación para todo el Mundo de Oxfam

> Temas de trabajo de Oxfam: Ayuda efectiva

> Video: ¿Funciona la ayuda al desarrollo?

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