La enfermera Margaret Ganga toma la presión a una paciente después de haber tenido una cesárea en el Hospital "Bottom" de Lilongwe, Malaui. Autor: Abbie Trayler-Smith/Oxfam
En Malaui, el 14% de la población es seropositiva.

Financiación para el Fondo Mundial

El Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria trabaja con los gobiernos y la sociedad civil de los países en vías de desarrollo para mejorar los servicios dedicados a estas tres enfermedades. Los gobiernos e instituciones de los países ricos han prometido financiación para el Fondo Mundial y deben mantener su palabra para que millones de seropositivos sin recursos puedan acceder al cuidado y tratamiento necesarios, así como para evitar gran número de nuevos contagios.

La octava convocatoria de propuestas recientemente aprobada por el consejo del Fondo Mundial concluyó con la petición de la cifra récord de 3.000 millones de dólares para financiar planes en diversos países del mundo para la mejora de los servicios sanitarios, la compra y distribución de medicamentos y productos preventivos, la formación de personal sanitario y el cuidado de los enfermos seropositivos. Hasta el momento, se han prometido únicamente 300 millones de dólares. Los gobiernos de los países ricos deben aumentar y reforzar su apoyo económico al Fondo Mundial.

El Fondo Mundial ha demostrado su eficacia a la hora de luchar contra la epidemia del sida. En Malaui, el 14% de la población es seropositiva. El Fondo Mundial ha ayudado al gobierno de Malaui a administrar el tratamiento antirretroviral a cerca de 130.000 habitantes de todo el país, lo que implica un gran salto si tenemos en cuenta que hace 5 años prácticamente nadie tenía acceso a estos medicamentos, en parte gracias a la decisión de ofrecerlos de manera gratuita.

Sin embargo, todavía queda mucho camino por andar. Aproximadamente el 19% del presupuesto sanitario del gobierno de Malaui en 2007/2008 está destinado al cuidado de la salud en general y el VIH/sida en particular, aunque todavía hay 189.000 personas que luchan por tener acceso al tratamiento antirretroviral. Malaui es un país muy pobre que depende en gran medida del respaldo económico de los países ricos. Al financiar el Fondo Mundial, los países ricos contribuirán a que todos los enfermos seropositivos de Malaui puedan tener acceso al tratamiento. También favorecerán los servicios de prevención para así evitar nuevos contagios.