Gente trabaja a pesar de las dificultades para proporcionar una enseñanza de calidad y asistencia sanitaria en condiciones.
Sin embargo, todavía hay millones de personas que no pueden disfrutar de estos servicios:
Esto tiene que cambiar.
Queremos que se ponga fin a esta injusticia, y hacemos un llamamiento a los líderes mundiales para que todas las personas puedan ir a la escuela y tener acceso a un médico cuando están enfermas. Los países ricos deben ofrecer más y mejor financiación para conseguir 6 millones más de profesores, médicos y enfermeras mejor cualificados y remunerados en los países pobres. Los países ricos y pobres tienen que actuar y tomar las decisiones correctas para que todos, especialmente los más pobres, tengan acceso a la asistencia sanitaria y a la educación.
El mundo necesita 6 millones más de profesores, médicos y enfermeras mejor cualificados y remunerados para los países pobres. Y para conseguirlo, necesitamos tu ayuda.
Al ofrecer tu apoyo estás participando en un movimiento mundial y enviando un claro mensaje a los líderes mundiales de que el cambio es posible.
En 2005, 40 millones de personas participaron en la campaña Rebélate contra la pobreza (Make Poverty History).
Más de medio millón de personas ofrecieron sus “voces contra la pobreza” en el periodo previo a la cumbre del G8 en 2007. Como resultado, los países ricos prometieron una ayuda adicional de 50 000 millones de dólares cada año hasta 2010, y se comprometieron a cancelar la mayoría de las deudas de 42 países pobres.
Allí donde estas promesas se han hecho realidad, la vida de la gente ha cambiado. En Zambia, por ejemplo, la población ya no tiene que pagar por la atención sanitaria gracias a la cancelación de la deuda y a un incremento de la ayuda recibida.
Son muy buenas noticias. Pero hay muchos países pobres que aún están esperando el dinero y el apoyo que necesitan de los países ricos y de las poderosas organizaciones internacionales para ofrecer educación y cuidados sanitarios de calidad para todos.