La cancelación de su deuda marcaría una gran diferencia.

Deuda y financiación

Los países pobres tienen dos grandes problemas que influyen seriamente en sus posibilidades de combatir la pobreza.

Uno es la cantidad de financiación que reciben. El otro es la deuda que tienen que pagar.

Deuda

Países pobres de todo el mundo se están viendo obligados a pagar deudas superiores a los préstamos originales, en lugar de gastar los fondos en recursos esenciales como escuelas y hospitales.

Bangladés, por ejemplo, tiene pendiente una deuda exorbitante mientras que, por otro lado, necesita el dinero para financiar una mejor asistencia sanitaria y enseñanza, en especial para los 50 millones de bangladesíes que sobreviven con un dólar al día.

Desde que se canceló la deuda de Zambia en 2005, su gobierno ha sido capaz de ofrecer asistencia sanitaria gratuita en las zonas rurales del país, cuyos servicios antes eran muy caros e inaccesibles para millones de personas.

Además, la enseñanza también experimentó un empujón ya que quedaron libres fondos que se dedicaron a pagar a 4 500 profesores que se necesitaban desesperadamente.

Financiación

Conseguir que los países en vías de desarrollo reciban la financiación que necesitan es tan importante como la cancelación de las deudas que no pueden pagar

Porque la financiación realmente ayuda.

Millones de niños de Tanzania, Uganda, Kenia y Malawi ahora pueden ir a la escuela gracias al alivio de la deuda y a la financiación recibida.

Por otra parte, las carreteras construidas en Etiopía gracias a la ayuda exterior favorecen el acceso de los niños a las escuelas, de la gente a los hospitales y de los agricultores al transporte para luego vender sus cosechas.

Pero, ¿estamos ayudando lo suficiente?

La respuesta es "no”, ya que los países ricos prometieron un 0,7% de su renta nacional anual en concepto de ayuda exterior. Sin embargo, solamente cuatro naciones han cumplido este objetivo: Suecia, Noruega, Dinamarca y los Países Bajos.
Oxfam trabaja sin descanso y anima a los gobiernos y organizaciones internacionales como la ONU a cumplir sus promesas de financiación, y a emplearla de una forma más racional.

Qué pedimos

Nuestra campaña Salud y educación pide a los líderes mundiales la cancelación de la deuda de los países pobres y el aumento de la ayuda exterior. Es una llamada para conseguir más y mejor financiación para que todos los niños puedan ir a la escuela y para que todas las personas tengan acceso a un médico, clínicas y medicamentos cuando están enfermas.

En 1970, los países ricos prometieron ofrecer el 0,7% de su renta en concepto de ayuda al desarrollo. Tan sólo Dinamarca, los Países Bajos, Luxemburgo, Suecia y Noruega han cumplido su palabra.

En 2005, los líderes del G8 se comprometieron a cancelar la deuda de 42 países y a aportar una ayuda adicional de 50.000 millones de libras hasta 2010, la mayor parte destinada al continente africano. Por segundo año consecutivo, los países ricos no han cumplido el compromiso de aumentar su financiación para la lucha contra la extrema pobreza.

También estamos realizando una campaña en India para conseguir que el gobierno invierta el 9% de la renta del país en la promoción de la salud y la educación, tal como había prometido. Los niños y los defensores de la campaña se encargan de recordar a los líderes del país que "el 9 es mío" (9 is Mine), y nosotros les ofrecemos nuestro apoyo. Seguimos ejerciendo presión para asegurarnos de que lo cumplen y rápido.

Únete a la petición Salud y educación para todo el mundo. Si una persona puede lograr cambios…Imagina lo que pueden hacer 6 millones.

Palabras clave: