Si no logramos rescatar a todos los objetivos, habremos fracasado.
Cómo encarrilar los ODM
Los ODM van camino a convertirse en un gigantesco fracaso colectivo a menos que los países ricos ofrezcan un paquete de rescate urgente y refuercen los flujos de la ayuda internacional. Pero el pesimismo es un lujo que los pobres no pueden permitirse.
Para que la Cumbre de Revisión de los ODM en la ONU sea un éxito, los líderes deben acordar un plan de acción de cinco puntos:
- Lanzar un nuevo esfuerzo global para rescatar los ODM e invertir en nuestro futuro. El mundo se ha sumido en una crisis, acrecentando el riesgo de los más pobres. En un momento de crisis económica los líderes deben duplicar sus esfuerzos, no abandonar los ODM. Los más pobres no deben pagar el precio de los caprichos financieros de los países ricos y sus promesas sin cumplir.
- Cumplir las promesas hechas a los más pobres. 2010 es el año del reconocimiento. Los compromisos asumidos en 2005 para incrementar la ayuda en 50 mil millones de dólares se quedarán cortos en 20 mil millones. Las promesas de más inversiones en salud y para acabar con el hambre siguen lejos del objetivo, y tanto los países ricos como los pobres se quedan cortos en sus compromisos. La ONU debe adoptar rigurosos mecanismos de responsabilidad pública que aseguren que los Estados Miembro cumplan con sus promesas, pasadas y presentes. Los Jefes de Estado deben acordar una revisión anual de los ODM de aquí a 2015. Los países en desarrollo deben convertir los objetivos globales en objetivos específicos para cada país acordando planes nacionales, e incorporando los MDG en las estrategias de desarrollo nacional.
- Acordar un plan de emergencia para más y mejor ayuda que comprometa a los donantes a seguir agendas nacionales para aplicar incrementos anuales hasta alcanzar el 0,7% de la Renta Nacional Bruta (RNB) para 2015, y prometer darle apoyo mediante legislación nacional.
- Apoyar la acción urgente para incrementar la financiación sostenible sobre y por encima de la asistencia oficial al desarrollo capaz de lidiar con la pobreza, los problemas humanitarios y el cambio climático. La acción debería incluir el apoyo a un gran impuesto al sector financiero (como el impuesto a las transacciones financieras) capaz de reunir 400 mil millones de dólares anuales, junto al compromiso para destinar la mitad de los ingresos a la lucha contra el cambio climático y el desarrollo. El apoyo a la acción contra la evasión fiscal por parte de empresas multinacionales que operan en los países pobres también resulta vital para recaudar fondos para el desarrollo.
- Es necesario actuar ya mismo para rescatar a todos los ODM. Si no logramos rescatarlos a todos, habremos fracasado. Concentrarse en un ODM en particular en detrimento de los demás mediante el simple traslado de dinero de un lado al otro es una enorme carga para los pobres, ya que los obliga a tener que escoger entre alimentarse o tener acceso a servicios de salud.
