Afsana, profesora de primaria en India
Afsana, profesora de primaria en India

Afsana, profesora de primaria en India

Esta es Afsana. Es profesora del colegio Kassmandi Khund, una escuela rural en India. Afsana creció aquí y fue alumna del colegio donde ahora enseña.

En contra de la costumbre local, Afsana dejo su pueblo para estudiar pedagogía en una ciudad cercana: “Las niñas a las que enseño dicen que las motivo mucho; creen que si yo pude dejar el pueblo y estudiar en la universidad para convertirme en profesora, ellas también pueden hacerlo”.

Creció con sus padres, cinco hermanas y cuatro hermanos. Sus padres, – un sastre y una modista– jugaron un papel muy importante para que se convirtiera en profesora. “Ellos se las ingeniaron para encontrar el dinero necesario para que yo pudiera terminar mi bachillerato,” dice Afsana y continúa: “Luego, les pregunté de nuevo si podían ayudarme para estudiar en la universidad y convertirme en una profesora y afortunadamente dijeron que sí. Así es que fui a Lucknor para completar mis estudios.”

Tradicionalmente, la educación de las niñas en este lugar ha sido considerada como menos importante que la educación de los niños. Como explica Afsana, antes de obtener su título, ninguna de las niñas del lugar acostumbraba salir del pueblo para continuar sus estudios. Ahora, muchas lo hacen y más y más padres están comenzando a darse cuenta del valor de la educación.

Le encanta trabajar con niños, especialmente: “Interactuar con ellos y ayudarles a aprender”. Pero las condiciones aquí no son fáciles. Afsana es una de las dos profesoras en el colegio, y cada una de ellas tiene que enseñar a cerca de 175 estudiantes. Como ella afirma: “Los niños tienen distintos niveles de aprendizaje, entonces; ¿cómo lograr la calidad requerida?.... No se puede brindar la atención uno a uno simplemente porque no  hay el tiempo.”

El compromiso del gobierno de la India con la educación ha mejorado recientemente, dice ella. Los salarios y la capacitación son mejores de lo que solían ser, y se está gastando más en libros y materiales educativos. Como resultado, los padres – especialmente los que tienen niñas – se sienten más animados a enviar a sus hijos al colegio.

Pero el problema del tamaño de las clases persiste. El problema más grande que tengo,” dice Afsana: “Es que es muy difícil manejar un número tan grande de niños.” Ella siempre ha querido: “Trabajar individualmente con los niños que no están interesados”. Tal y como están ahora las cosas,  tiene muy pocas oportunidades de hacer esto. Aún así, el respeto que los estudiantes sienten por ella – tanto los niños como las niñas - es evidente. Imagina lo que Afsana podría lograr si pudiera dedicar un poco más de tiempo a sus estudiantes.

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