Mujeres recogiendo agua, Etiopia. Foto: Oxfam
En muchas zonas de la región se prevé que continúen las condiciones de emergencia hasta bien entrado 2012

La llegada de lluvias en las zonas del Cuerno de África afectadas por la sequía trae nuevas necesidades humanitarias

“Los hogares siguen siendo extremadamente vulnerables al cambio climático, como la grave sequía que ha reducido los recursos de los pastores y la producción de cultivos.”

Asolada por la sequía, en el Cuerno de África han empezado a caer las lluvias cortas de octubre a diciembre. Aunque son bienvenidas - aliviando la disponibilidad de agua y los pastos- las dificultades para innumerables pastores y agricultores están lejos de terminar. Para muchas de los más de 13 millones de personas afectadas por la crisis de la sequía y alimentos, las lluvias son la señal de un cambio en las necesidades y es probable que conduzcan a mayores carencias de salud, vivienda, agua, saneamiento y servicios de higiene.

Los pronóstico apuntan que esta temporada de lluvias cortas traerá una cantidad media de lluvia en Kenia, Etiopía y Somalia. Junto con la asistencia humanitaria y la disminución en el precio de los cereales de producción local, la lluvia supondrá una mejora en la situación de seguridad alimentaria en Kenya y Etiopía durante los próximos meses. Sin embargo, en el sur de Somalia, la situación sigue siendo grave, con cerca de cuatro millones de personas en crisis y 750.000 hombres y mujeres que sufren hambre.

En muchas zonas de la región, las condiciones de emergencia se prevé que continúen hasta bien entrado el 2012. Los hogares siguen siendo extremadamente vulnerables a los cambios climáticos como la grave sequía que ha reducido los recursos de los pastores y la producción de cultivos. Serán necesarias varias temporadas para reconstruir el tamaño de los rebaños, mejorar las cosechas y reducir los niveles de deuda.

Problemas con la llegada de lluvias

En algunas zonas, las inundaciones y deslizamientos de tierra son comunes durante la temporada de lluvias. Por ejemplo, en la región somalí de Etiopía se han reportado inundaciones en áreas a lo largo del río Wabishabelle, afectando aproximadamente a 18.000 personas con daños en los cultivos y el ganado.

La lluvia y un descenso de las temperaturas también pueden provocar la muerte del ganado, muy debilitado por la falta de alimentos y agua, socavando aún más la capacidad de los criadores de ganado para ganarse la vida y recuperarse de la sequía.

Además, las lluvias y el riesgo de contaminación de las fuentes de agua puede llevar a un aumento de enfermedades de origen hídrico como la fiebre tifoidea, la diarrea acuosa aguda (AWD), el cólera y la hepatitis A. Los brotes de enfermedades transmitidas por vectores, en particular las transmitidas por mosquitos, como la malaria, el dengue y la fiebre del Valle del Rift son muy comunes durante la temporada de lluvias, así como el aumento de casos de infecciones de las vías respiratorias y neumonía. Más de 1.200 casos de dengue han sido confirmados en el distrito de Mandera, Kenia, desde el 23 de septiembre. Inundaciones en Turkana y Pokot, en el noroeste de Kenia, han provocado un brote de malaria en el Alto Valle del Rift, con brotes en Turkana, Kakuma y los distritos circundantes.

Las personas desplazadas en el interior de Somalia y aquellos que han cruzado a países vecinos, como Kenia y Etiopía, son especialmente vulnerables ya que muchos de ellos viven en condiciones de hacinamiento, en viviendas inadecuadas y con acceso limitado a servicios de agua y saneamiento. Brotes de sarampión, diarrea acuosa aguda (AWD), cólera, malaria y neumonía ya han sido confirmados en los campos de Mogadiscio. En el campamento de refugiados de Dadaab, Kenia, se han registrado cinco muertes relacionadas con el sarampión y 113 casos confirmados.

Pero a medida que aumentan las necesidades para la población, la lluvia hace más difícil el acceso a las comunidades: los ríos inundan las orillas, los puentes se han roto o desaparecido y los caminos se vuelven intransitables. En Etiopía, el acceso a los campamentos de refugiados en Dollo Ado es difícil porque las lluvias han hecho las carreteras intransitables.

Plan de contingencia

En Kenia, Oxfam está realizando un mapeo de la accesibilidad a determinadas zonas y trabaja con socios para diseñar planes de contingencia para responder a las necesidades de la población. Los equipos de promoción de salud pública están haciendo campañas de limpieza ambiental y sensibilización. Los pozos se están rehabilitando y se han distribuido kits de cloro y purificadores de agua. En las zonas donde Oxfam ha estado distribuyendo dinero en efectivo a los hogares más vulnerables, programa paralizado durante las lluvias, se realizará un doble pago para cubrir el período comprendido entre octubre y noviembre.

En Etiopía, Oxfam ha ampliado sus programa de promoción de la salud pública y actividades de prevención de diarrea acuosa aguda, con un enfoque particular en las mujeres que manejan el agua y el saneamiento en los hogares. Los equipos de Oxfam está trabajando con grupos de ayuda y otros socios locales para asegurar una respuesta adecuada ante cualquier brote de diarrea acuosa aguda. Con la llegada de las lluvias, la distribución de agua se ha reducido y los equipos están apoyando a las autoridades regionales y zonales para asegurar la movilización de stocks de emergencia y kits de tratamiento de agua. Las actividades de dinero en efectivo por trabajo y de apoyo a los mercados locales siguen funcionando y las intervenciones en la salud de animales, como los vales para las visitas veterinarias y vacunas, se han puesto en marcha.

En Somalia, las contrapartes de Oxfam se han estado preparando para los brotes de diarrea acuosa aguda mediante la creación de puestos de distribución en los campamentos de desplazados. Los puestos contienen sobres de rehidratación oral, azúcar, sal, jabón para lavarse las manos y pastillas de cloro. Los socios también han aumentado la frecuencia de sus mensajes de salud pública y están trabajando con los comités para supervisar los servicios de agua y saneamiento.

Próximas actuaciones

En Kenia, Etiopía y Somalia, la ONU, el gobierno y agencias no gubernamentales han preparado planes de contingencia para responder a un aumento de las necesidades: una estrecha coordinación y monitoreo son esenciales.

La entrega de ayuda alimentaria sigue siendo una preocupación clave. En Kenia, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha informado de retrasos en la distribución de ayuda alimentaria en Wajir, Garissa y Mandera porque las carreteras son intransitables. Las carreteras de Garissa y Hola, puntos de entrada clave a los campos de refugiados de Dadaab, se encuentran totalmente cortadas.

El actual conflicto, la inseguridad y las restricciones en el suministro de asistencia humanitaria en Somalia son los factores clave que impiden una respuesta más eficaz a las crecientes necesidades causadas por las lluvias. Por ejemplo, los grupos armados en muchas partes del centro-sur de Somalia no están permitiendo que se lleven a cabo las campañas masivas de vacunación.

La reciente incursión militar de las fuerzas de Kenia en Somalia, así como la inseguridad en los campos de refugiados, también está afectando a la situación humanitaria en algunas zonas de Kenia y Somalia. Es probable que los combates en Somalia causen un mayor desplazamiento y víctimas civiles en un momento en el que miles de personas están en riesgo de muerte inminente debido a la hambruna.


Más información

Blog: Buscando agua potable en Somalia

La respuesta de Oxfam ante la crisis alimentaria en el Cuerno de África

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