Dos equipos de trabajo de 132 personas están involucrados en este programa
Dos equipos de trabajo de 132 personas están involucrados en este programa

Haiti: Reduciendo el riesgo de inundaciones en Artibonite

“Ahora que limpiamos esta zona, la gente seguramente tendrá la oportunidad de cosechar. Si no lo hubiéramos hecho, en solo una semana, habríamos estado en peligro.”
Erole Romeus
Alacalde de Grande-Saline

El alcalde de la localidad destaca el apoyo de Oxfam para hacer frente a las grandes inundaciones en zonas rurales de Haití. Chris Hufstader de Oxfam informa desde el lugar.

Elismène Estimable puede mostrar a los visitantes la marca que el agua dejó en su casa a casi medio metro del suelo en la última inundación. “Sostuve a mi pequeño de dos años en brazos todo el tiempo; no había lugar donde pudiera dejarlo,” dice.

Estimable vive en una pequeña casa de paredes de barro cerca al canal de irrigación que corre a lo largo del camino de tierra. Las tierras que rodean la casa son prácticamente lodo y, en algunas zonas, el camino está cubierto por 40 cm de agua. Las inundaciones afectaron a todo el pueblo de Lameau, en la comunidad de Grande-Saline, en el valle del río Artibonite de Haití.

Ésta es una de las zonas agrícolas más productivas de Haití donde, a lo largo de los años, gobierno y donantes internacionales han construido una red de canales y acequias para desviar el agua hacia zonas secas, y drenar el agua de las más húmedas. Pequeños pueblos se alinean a lo largo de estos canales. Tras la recolección, muchos ponen a secar sus cosechas de arroz en lonas, a los lados de la carretera, cerca de sus casas. Algunas, son pintorescas casas de madera y otras modestas viviendas de paredes de barro. Los niños juegan y nadan en los canales, riendo y chapoteando bajo el sol. 

Parece un sitio idílico, pero el valle del río Artibonite puede ser un lugar muy duro para vivir, dice Estimable. “Cuando hay mucha agua en nuestras casas, en nuestros campos, enfermamos del estomago. Es muy difícil vivir aquí con tanta agua.” De acuerdo con funcionarios locales, la falta de agua potable en 2010, tras un período especialmente lluvioso, coincidió con la epidemia de cólera que se cobró la vida de 300 personas en esta zona.

Trabajando para la comunidad

El alcalde de Grande-Saline, Erole Romeus
Erole Romeus, alcalde Grande-Saline. Foto: Chris Hufstader/ Oxfam

El alcalde de Grande-Saline, Erole Romeus, elaboró un plan para limpiar el lodo y la vegetación que obstruía seis kilómetros (3,75 millas) de canales secundarios como el que pasa cerca de la casa de Estimable. También alquiló maquinaria pesada para ensanchar los canales y aumentar, así, el flujo de agua. El proyecto da empleo a dos equipos de trabajo de 132 personas en el marco de una iniciativa de dinero por trabajo que proporciona un muy necesario salario de alrededor de cinco dólares al día durante 12 días. El proyecto prioriza la contratación de personas que vivan en los alrededores de los canales. Cerca de 2.000 personas de 400 hogares viven en esta zona y se beneficiarán de un mejor control de las inundaciones.

Sansion Morisette es una de las trabajadoras del proyecto. Acaba de pasar la mañana rastrillando la mala hierba fuera del estrecho canal que pasa junto a la casa de Estimable. “Ya era hora de que empezáramos este trabajo,” dice. “Ahora vivo en la calle porque el agua destruyó mi casa en Rossignol. Mire alrededor. Con suerte, en ocasiones conseguimos llenar dos bolsas con el arroz de nuestra cosecha. El agua se traga todo lo que cultivamos.” 

El alcalde Romeus dice que el proyecto en Grande-Saline contribuirá en gran medida a reducir las inundaciones que afectan a la comunidad, en especial durante la temporada de huracanes. “Cada vez que llueve, entre 200 y 300 casas quedan destruidas” afirma desde un camino inundado junto al canal de irrigación, donde decenas de trabajadores en camisetas blancas recogen plantas y otros desechos. 

“Empezamos a hablar de la rehabilitación de estos canales como un medio para ofrecer una solución duradera a las personas que viven aquí,” dice Romeus. “Acudimos a Oxfam América porque es una organización interesada en ayudar a personas vulnerables a reducir los riegos ante posibles desastres”.

“Ahora que limpiamos esta zona, la gente seguramente tendrá la oportunidad de cosechar. Pero si no lo hubiéramos hecho, en solo una semana, habríamos estado todos en peligro: la gente, los cultivos y los animales.”

Oxfam ha destinado 20.000 dólares para este proyecto, proporcionando apoyo para la iniciativa de dinero por trabajo y cubriendo aproximadamente la mitad de los costos, los salarios de los operadores de maquinaria pesada y el combustible. El proyecto forma parte de un programa más amplio para reducir la vulnerabilidad ante los desastres en las zonas rurales y facilitar los medios de subsistencia agrícolas; una alternativa al problema de hacinamiento en Puerto Príncipe.

Sansion Morisette es optimista y confía en que los canales rehabilitados les serán de gran ayuda. “Ahora sé que cuando llueva, el agua fluirá por el canal e irá directo al mar.”

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Oxfam America

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