Bill Nighy
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El actor aclamado internacionalmente, Bill Nighy, es un embajador de Oxfam muy entregado.
En 2005 Bill protagonizó La chica del café, una serie televisiva sobre un funcionario público que intenta persuadir a los líderes mundiales en una conferencia del G8 para que luchen contra la pobreza en los países en desarrollo. Frustrado por los escasos avances realizados por los líderes del G8 en la provisión de ayuda al desarrollo, Bill viajó a Tanzania junto a Oxfam en junio de 2007 para ver por sí mismo cómo funciona la provisión de ayuda. Allí tuvo la ocasión de visitar proyectos que incluían escuelas y hospitales.
"La ayuda es realmente efectiva, llega a donde se necesita y puede suponer una enorme diferencia", explicaba Bill. "He visto como se enseñaba a niños que aprendían a leer y escribir, y esto se lleva a cabo por la presión ejercida sobre nuestro gobierno para que proporcione dicha ayuda".
"Mi viaje con Oxfam me ha dado esperanza en que los países ricos mantendrán sus promesas de ayuda y conseguirán establecer un sistema de comercio justo para los más pobres del mundo, por lo que en nuestra generación hay muchas probabilidades de que países pobres como Tanzania se yergan y se encaminen para conseguir ser autosuficientes".
Un activista tenaz
En 2008, Bill se sumó a Oxfam en la cumbre del G8 celebrada en Japón para presionar a los líderes mundiales y refrescarles la mente sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Los embajadores de Oxfam firmaron una carta abierta dirigida a los líderes del G8 haciendo un llamamiento para que utilizaran la cumbre para responder urgentemente al problema de la pobreza en el mundo y ofrecer justicia para las personas más pobres y vulnerables del mundo. Habló con los medios y ayudó a poner de manifiesto el problema de la ayuda internacional. Allí también conoció a Madame Fakuda, esposa del primer ministro japonés, y a Sarah Brown, con quienes habló del problema de la salud materna: la mejora de la salud materna gracias a un acceso universal a los servicios sanitarios relacionados con la salud materna, como uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Como impetuoso y tenaz activista en diferentes campañas, Bill ha escrito numerosos artículos para los medios sobre la cumbre del G8, además de escribir personalmente a Gordon Brown para hablar sobre la amenaza al presupuesto de asistencia humanitaria.
En el mismo año, junto con otras figuras mundiales como el Arzobispo emérito Desmond Tutu y Sir David Attenborough, Bill firmó una carta abierta con la que se instaba a los líderes mundiales, en la cumbre de las Naciones Unidas que tuvo lugar en Polonia, a que combatieran el cambio climático y aseguraran el futuro de millones de personas pobres.
Además de su contribución a las campañas, Bill es un recaudador de fondos my entusiasta y efectivo. En 2009 ayudó a poner en marcha la campaña inaugural de Oxfam Gran Bretaña "Bookfest"; dejando a un lado su trabajo cinematográfico para ayudar como voluntario en una de las librerías de Oxfam con el fin de animar al público británico a donar más libros a Oxfam. La publicidad que se consiguió hizo que aumentaran las donaciones a las librerías de Oxfam en un 40%.
Vídeo: El banquero
La Tasa Robin Hood
Bill también es un promotor activo de la campaña Tasa Robin Hood. Un grupo de cincuenta organizaciones, Oxfam entre ellas, se han unido para hacer un llamamiento con el que reclamar un pequeño impuesto sobre las transacciones financieras internacionales para hacerle frente a la pobreza y al problema del cambio climático en todo el mundo. Además protagoniza una película dirigida por Richard Curtis, donde interpreta a un importante ejecutivo de banca puesto a prueba a propósito de dicho impuesto.
En 2010 Bill viajó a Canadá para asistir a las cumbres del G8 y el G20, ejerciendo presión sobre los líderes mundiales que participaron en las mismas. Lo que se pretendía era realizar un llamamiento sobre nuevas formas de asistencia para mejorar la salud materno-infantil, como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y además Bill reclamaba el impuesto Robin Hood.
Como activista incondicional, Bill invierte mucho tiempo y energía en ayudar a Oxfam a pesar de su apretada agenda laboral.

