Neang Veach, de 53 años, arranca las plantas de arroz del plantel. Autor: Jim Holmes/Oxfam
Los medios de vida de millones de pequeños agricultores están en peligro

Acerca de la campaña sobre Agricultura

¿Has visto las últimas protestas por la subida de los precios de los alimentos en diferentes países? Los precios de los alimentos no paran de subir, incluso en los supermercados locales. Los cultivos para la producción de biocombustibles están ganando terreno al cultivo de alimentos y el riesgo de que se produzca una hambruna generalizada aumenta en todo el mundo. ¿Por qué ocurre esto?

Hombres y mujeres en todo el mundo dependen de la producción en zonas rurales para su subsistencia: desde los trabajadores agrícolas en Estados Unidos a los pastores en Tanzania, desde los agricultores del maíz en centroamericanos a los pescadores del este asiático. Las mujeres en particular viven y dependen de la agricultura. En áreas castigadas por la pobreza, la agricultura es una fuente de alimento y una fuente de trabajo difícil de igualar.

Aun así, durante más de dos décadas, la agricultura ha vivido una situación de abandono debido al descenso de las inversiones por parte de los gobiernos y otras fuentes. La propiedad de la tierra se ha concentrado en manos de unos pocos. Los cambios en los mercados alimentarios plantean nuevos retos para los pequeños agricultores. Y el trabajo asalariado en el campo, que a veces es la única salida para los agricultores sin tierras, está muy mal pagado. Además, las injustas reglas comerciales afectan seriamente a los pequeños productores y a los trabajadores agrícolas que se encuentra en una difícil situación.

Las mujeres son las principales productoras de alimentos. Sin embargo, aquéllos con capacidad de decisión siguen creyendo que el papel que tienen éstas en el sector de la agricultura no es muy relevante. Por si esto fuera poco, las mujeres tienen que soportar una gran carga de trabajos domésticos y ocuparse del cuidado de sus hijos, lo que limita el tiempo y los recursos que pueden dedicar a la agricultura.

¡Por fin la agricultura vuelve a ser un asunto prioritario!

La inversión en la agricultura obtiene más resultados que en ningún otro sector. Del mismo modo, invertir en medios de vida agrícolas para las mujeres puede ser crucial para acabar con la pobreza y defender sus derechos. No obstante, no hay que subestimar los retos que se presentan: la degradación medioambiental, el cambio climático, y los precios por las nubes de las nuevas tecnologías y la energía que tienen un gran impacto en los agricultores y trabajadores pobres.

Las decisiones de los gobiernos, instituciones internacionales y grandes empresas pueden ser definitivas en el día a día de las personas que luchan por ganarse la vida en las zonas rurales.

Nosotros y nuestros socios creemos que se pueden hacer mejor las cosas. Oxfam alza la voz para poner de manifiesto los problemas que amenazan las zonas rurales, sobre todo los precios de los biocombustibles y de los alimentos.