Madre de 7 hijos, afectada por el terremoto que afectó Perú en 2007. Autor: Oxfam
La crisis preocupa en Perú, donde 1 de cada 3 personas sufre alguna carencia alimentaria

Perú: mujeres luchando por el derecho a la alimentación

Pascuala Salazar es madre de siete niños y hace un año fue una de las miles de personas afectadas por el terremoto que golpeó el sur de Perú. Hoy, sus esfuerzos por reconstruir su vida continúan, pero a su lucha se suma la necesidad de alimentar a su familia con alimentos cada día más caros. 

“El alza de los precios nos tiene mal porque todo ha subido demasiado”, comenta Pascuala.  “Los productos como el pollo, el huevo y la carne son importantes para la alimentación de nuestros niños y provocará desnutrición sino lo pueden comer.”

La crisis alimentaria preocupa en Perú, donde 1 de cada 3 personas sufre algún grado de carencia alimentaria. Más de un millón de personas fallecieron en el 2005 por problemas de desnutrición y se estima que 30 mil niños han repetido el año escolar por deficiencias nutricionales.

Como Pascuala, 2000 mujeres reciben apoyo de Oxfam y el gobierno local para fortalecer sus organizaciones y generar ingresos económicos a través de la implementación de programas productivos, donde se les reconoce como pilares de la economía de sus familias. 

“Nosotras estamos coordinando con la Asociación para ver de qué manera podemos salir de esta crisis. Aconsejamos a las socias para que sus esposos siembren otros productos. Por ejemplo los algodoneros con el alza de fertilizantes ya no podrán sembrar algodón, van a tener que cambiar de producto y eso empobrecerá a más familias”, explica Pascuala.

A la lucha de Pascuala se unen 100 mil mujeres y 4 mil comedores populares autogestionarios agrupados en la Confederación Nacional de Mujeres Organizadas por la Vida y el Desarrollo Integral. Relinda Sosa, presidenta de esta organización, es una de las principales defensoras del derecho a la alimentación ante las autoridades nacionales. “Estamos en desacuerdo con el recorte que se hará el próximo año en los recursos que los gobiernos invierten en programas sociales.

Esto es grave porque el alza de precio de los alimentos afecta a la población más pobre del país, que gasta casi el 70% de sus ingresos en comida. El recorte impedirá que el gobierno cumpla sus metas de reducción de la desnutrición y la pobreza, concentradas en el ámbito rural, donde se destinan escasos recursos.” Sus demandas son claras y su lucha para que todas y todos tengan derecho a la alimentación, también.