Bolivia sufrió inundaciones catastróficas dos años seguidos, en el 2007 y el 2008.
La civilización pre-inca desarrolló un sistema agrícola de mejora de la fertilidad del suelo

La recuperación del antiguo saber indígena en Bolivia

Los desastres naturales recurrentes mantienen a mucha gente encerrada en la pobreza en todo el mundo. El cambio climático aumentará la intensidad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos como las inundaciones o las sequías. Beni, un distrito de Bolivia que tiende a alternar los períodos de inundaciones y de sequías, es un ejemplo de una región donde la gente se ve obligada a adaptarse al clima cambiante. Oxfam Internacional está trabajando con las comunidades de allí para desarrollar estrategias de adaptación. Una solución consiste en aplicar técnicas agrícolas que se habían olvidado, y que utilizaban los campesinos del lugar hace 3.000 años.
 

Desastre recurrente

Bolivia sufrió inundaciones catastróficas dos años seguidos, en el 2007 y el 2008. Más de 100 personas murieron en esos dos años, 350.000 personas quedaron afectadas en el 2007, y otras 40.000 perdieron su casa en el 2008. La investigación arqueológica ha dado esperanzas de que sea posible la adaptación en áreas con tendencia a inundarse. Reveló que la civilización pre-inca que vivía allí llevó a cabo enormes modificaciones del paisaje y desarrolló un sistema agrícola que hizo frente a los retos medioambientales a la vez que mejoraba la fertilidad del suelo y la productividad.
 

Un sistema sofisticado

Hoy, Oxfam Internacional, junto con la fundación Kenneth Lee, está trabajando con la comunidad de Trinidad para reproducir esta técnica ancestral. El sistema es de hecho muy sofisticado, porque produce terreno fértil, bancos de peces, forraje para los animales y canalizaciones localizadas a través de la gestión inteligente del agua, de la producción de nutrientes y del reciclaje orgánico. También incluye la construcción de terrenos de cultivo elevados que se llaman allí camellones para impedir que las inundaciones destrocen las semillas y las plantas.
 

Mejorando la fertilidad

Alrededor de los camellones circulan canales de agua donde una combinación de plantas y peces produce un medio ambiente fértil. Las plantas son recogidas y recolocadas en la parte superior de la orilla donde, seis meses más tarde, han ayudado a producir 10 cm. de tierra fértil. Estas plantas aut óctonas, de crecimiento rápido, se pueden también utilizar como forraje para los animales. La comunidad cuenta además con una fuente adicional de peces. Puesto que el agua rodea los terrenos, la irrigación es muy sencilla y una vez que el sistema se ha establecido hay menos necesidad de regar.
 

Recogiendo los beneficios

El agricultor local Yenny Noza explica que “en el viejo sistema perdimos muchas plantas y semillas cuando venían las inundaciones. Entonces teníamos que esperar hasta que el nivel del agua bajara antes de que pudiéramos replantar de nuevo. Pero ahora las plantas no quedan anegadas por el agua cuando llega la inundación. Así que todavía podemos cosechar y entonces de inmediato podemos sembrar semillas otra vez.” Este sistema ofrece una alternativa a la tala de la selva tropical. Y según Óscar Saavedra, del Instituto Kenneth Lee, “también crea un equilibrio entre la estación seca y la húmeda, permitiendo que la gente viva con el proceso de la naturaleza más que éste sea un reto para ellos.”
 

Conquistando a la comunidad

En un principio la comunidad local era escéptica. “Pensábamos que no funcionaría porque sabemos que la tierra es muy pobre – está muerta aquí y no es buena para la agricultura”, dice Rafael Crespo Ortiz. “Pero con esta tecnología hemos aprendido que se puede hacer. Tenemos incluso bucheres (un pez que puede vivir en el barro durante la estación seca) en los canales de manera que tendremos también un stock adicional de peces para la comunidad.”
 

Un sentido de orgullo

Yenny Noza dice: “No podíamos imaginar cómo sería. Cuando lo vimos por primera vez sentimos más y más curiosidad. Queríamos saber cómo funcionaba y cuando vimos cómo lo hacía nos dimos cuenta de que era muy bueno. Y puesto que el sistema lo desarrollaron nuestros antepasados nos sentimos orgullosos por recuperar algo antiguo. Es fantástico estar involucrado en esto.