Sorn Ken using a mechanical weeder. Credit: Chris Hufstader/Oxfam America

Camboya: la innovación al servicio de los pequeños agricultores

“contar con este escardador es como trabajar con otra persona”
Sorn Ken
Agricultora

Los agricultores de arroz camboyanos consiguen duplicar la producción de sus cosechas gracias a una nueva herramienta para escardar y a unas innovadoras técnicas agrícolas.

Cuando Sorn Ken escarda sus campos de arroz, le gusta estar acompañada. Su hermana, So Van, la ayuda en el campo, y por su parte Sorn la ayudará en sus tierras. "Charloteamos, y cuando nos cansamos nos tomamos un descanso y seguimos de charla", explicaba Sorn en el linde de las tierras de su hermana. "Hasta resulta divertido escardar el campo cuando lo haces acompañada".

Sorn afirma que pasa menos tiempo desbrozando sus campos que en el pasado desde que trabaja con un artilugio mecánico para escardar que fue concebido, con su ayuda, por el socio de Oxfam en Camboya, RECHANA, una organización con sede en el sur de la provincia de Takeo. Gracias al uso de esta nueva herramienta, los agricultores pueden hacer en unas horas, lo que antes les llevaba días.

Oxfam ofreció su colaboración a RACHANA para la concepción y desarrollo de escardadores mecánicos que ayudaran a los campesinos a cultivar mayores cantidades de arroz. Al adoptar innovadores sistemas para el cultivo de arroz y trabajar con este escardador mecánico, ahora pueden conseguir un 100% más de beneficios con su producción, una increíble mejora para los pequeños agricultores de arroz como Sorn y su hermana.

Contribuyendo a la innovación

El experto metalúrgico Ben Pen diseñó los prototipos junto con el asesoramiento de un grupo de pequeñas agricultoras. Autor: Patrick Brown/Oxfam

Sorn pertenece a una de las 100 familias de la zona que están cultivando arroz por medio de una serie de métodos especiales llamados Sistema de Intensificación de Arroz (SRI por sus siglas en inglés). El SRI supone una forma de innovación accesible para los pequeños agricultores como Sorn, un medio para intensificar los cultivos utilizando diferentes formas de arada en los campos y mejorar la fertilidad de la tierra, así como el uso de técnicas para plantar y transplantar el arroz. El SRI hace que los cultivos crezcan con mayor fuerza y que sean más resistentes a las plagas y pestes, y no precisa del uso de variedades especiales de simiente. Y dado que las plantas gozan de un mejor estado de salud, los agricultores no necesitan emplear las mismas cantidades de fertilizante o pesticidas, lo que repercute en un importante ahorro para ellos y en la preservación del medio ambiente.

Una de las técnicas que emplea el SRI es el transplante individual de las plantas desde almácigas situadas lejos de las plantaciones, en lugar de transplantarlas en lotes. La distancia de las almácigas a los campos de cultivo propicia que las plantas se desarrollen con raíces más fuertes. Los agricultores que emplean el SRI plantan dichas plantas transplantadas en hileras, de manera que pueden escardar y sacar los hierbajos alrededor de las mismas con mayor facilidad. Y en este contexto el escardador mecánico les ayuda a acelerar el proceso.

En la aldea de Sorn, Prey Pa’e, RACHANA encontró a un trabajador del metal llamado Ben Pen que estaba dispuesto a trabajar junto con los agricultores locales para desarrollar el tipo de escardador que precisaban. Gracias a la ayuda de RACHANA, en 2009 se empezaron a adaptar algunos diseños provenientes de la India y otros países, realizando mejoras en los mismos a partir de las impresiones de las agricultoras locales. Sorn y otras 20 agricultoras probaron cinco prototipos de escardadores, mientras que Pen les ayudaba a desarrollar prototipos con una y dos ruedas que después ellas utilizaban en suelos de diferentes condiciones y con hierbas de distinto tipo. Los escardadores pesan entre 2 y 5 kg y medio, y cuentan con un brazo largo para empujarlos por los estrechos surcos de la plantación, mientras que sus ruedas con pinchos metálicos remueven la tierra y eliminan los hierbajos.

La mayor parte de los agricultores que probaron los escardadores con mujeres, y aunque los hombres ayuden a preparar la tierra y con la cosecha, son las mujeres las que llevan el mayor peso del trabajo en el campo. Pen y RACHANA se esforzaron en hacer que el diseño del escardador fuera el adecuado para ellas. "Estos escardadores ayudan a las mujeres a evitar los dolores de espalda y en el cuello", explicaba Pen. "Ahora pueden trabajar erguidas, lo que les hace ir mucho más rápido".

"Toda una mejora"

Sorn se desplaza por los surcos entre las hileras de arroz empujando el escardador que se mueve delante de ella como si fuera un cortacésped. Esta herramienta se abre camino a través de una fina capa de agua desmembrando matas de hierbas y terrones de barro.

"Es toda una diferencia cuando trabajar utilizando una herramienta como ésta para escardar", explicaba Sorn. "Si escardas a mano sólo eres capaz de arrancar la parte de arriba de las hierbas, pero no llegas a la raíz, por lo que vuelven a crecer. Pero cuando utilizas el escardador, sacas todos los hierbajos de raíz y remueves la tierra, algo que también le viene muy bien".

Sorn trabaja menos de una hectárea de terreno, pero con la ayuda del escardador Sorn y su hermana con capaces de eliminar los hierbajos mucho más rápidamente. Además afirma que el ahorro de tiempo y cantidad de trabajo es algo fundamental para ella en este momento. Su marido falleció y sus seis hijos ya son mayores por lo que todos se han ido de la aldea en busca de trabajo o para estudiar, y ella que ya ha cumplido los 55 está sola y necesita ayuda.

Las investigaciones de RACHANA demuestran el uso del sistema SRI junto con los escardadores genera un aumento de la producción de 5,6 toneladas por hectárea, en comparación con las 2,2 toneladas recogidas empleando los métodos tradicionales. La organización ha hecho un encargo de 900 de los tres diseños de escardador más populares de Pen, quien los vende a los agricultores de todo el país. Esta herramienta cuesta unos 20$, lo que supone una inversión importante, por lo que a veces lo compran entre dos o tres vecinos y después la comparten.

No obstante, vale la pena el tiempo que se ahorra con esta inversión, ya que según la mujeres de Prey Pa’e, escardar una hectárea lleva dos semanas a tres personas trabajando, por lo que cuando han acabado, ya empiezan a salir las hierbas de nuevo. "Con el escardador, entre tres personas es posible acabar el trabajo en una sola mañana", explicaba Pen Rat, quien participó en los ensayos del prototipo.

Sorn contaba que ayudó a probar un escardador con una rueda, y le sugirió a Pen que redujese el ángulo del brazo, de manera que las mujeres pudieran empujarlo desde la altura de la cintura. "Se lo dije porque pensaba que de esa manera las mujeres podrían hacer más fuerza para arrastrarlo y tirar de él", puntualizaba.

Unas innovaciones sencillas, como los escardadores mecánicos, suponen un medio para aunar a los agricultores, de compartir ideas en común y de implicarse en el desarrollo de mejoras tecnológicas que emplear en sus cultivos. Este tipo de esfuerzo es sólo una pequeña parte del trabajo que desarrollo Oxfam para traer cambios que ayuden a los agricultores más pobres de Camboya.

Los agricultores como Sorn Ken afirman que: "contar con este escardador es como trabajar con otra persona".

Artículo publicado originalmente por Oxfam América.

 

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