Conflicto en la RD. del Congo - en detalle

Los cinco años de guerra de la República Democrática del Congo, donde participaron los ejércitos de otros cinco países, finalizó oficialmente en 2003 y hubo elecciones democráticas en 2006. Sin embargo, los combates continúan con una multitud de grupos armados, sobre todo en la zona oriental de este país rico en minerales. Durante todo el conflicto, siguen siendo los civiles quienes más sufren.

La RDC cuenta con la mayor fuerza de paz del mundo, con más de 17.000 efectivos. Sin embargo, se esfuerzan por mantener la seguridad en un país del tamaño de Europa del Este, con una población de 60 millones.

Los combates se han visto avivados por los ricos recursos minerales de la RDC y por la entrada de armas de menor calibre en el país.

Crisis humanitaria

Desde que empezó la guerra en 1997, se estima que han muerto 4 millones de personas víctimas de la violencia, el hambre y las enfermedades a causa del conflicto, y que 2,5 millones se han quedado sin hogar: 1,5 millones de desplazados dentro de las fronteras de la RDC y un millón de personas obligadas a huir a países vecinos.

Nueva ola de violencia

En octubre de 2008, 20.000 personas han dejado la zona de Kibumda, en el norte de Goma. De estas, 4.000 se encuentran en un campamento improvisado en Kibati, en las afueras de Goma, con apenas ayuda humanitaria. Además, un numero aún desconocido de habitantes de los pueblos en el norte de Kibumba también han partido en dirección a Rutshuru.

Desde agosto, unas 200.000 personas han sido obligadas a abandonar sus hogares debido a los combates entre el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) de Laurent Nkunda y el ejército congolés.

La respuesta de Oxfam

Oxfam Internacional garantiza agua potable y sistemas de sanemiento en los campos en los alrededores de Goma y está alargando sus actividades para responder a la ola de recién llegados. Se estima que en los últimos dos meses unas 15.000 personas han buscado refugio en los campos situados fuera de Goma.

Oxfam Internacional tiene también en marcha la elaboración de un plan de distribución de agua y saneamiento para un nuevo campo que deberá abrir en la ciudad en el caso que la situación siga deteriorándose.

Seguiremos trabajando a escala nacional e internacional con el objetivo de garantizar que las personas de la RDC consigan el respaldo que necesitan para regresar a sus hogares y volver a organizar sus vidas.