El granjero, Fadoul Acheul. Autor: Cristina Vazquez/Oxfam
En los próximos meses, el 25% de la población se quedará sin nada

Crisis en Chad: “Vivo el día a día, no quiero pensar en lo que pasará mañana”

Casi 10 millones de personas en África occidental se enfrentan a una crisis alimentaria, después de que la falta de lluvias haya provocado malas cosechas y escasez de agua. En el Chad, las cosechas han disminuido un 34% con unos 2 millones de personas en peligro de escasez de alimentos. Cristina Vázquez nos trae la voz de algunos de los afectados.

Fadoul Acheul es agricultor en Chad y está acostumbrado a ingeniárselas para sobrevivir a las sequías. Es consciente que vive en una zona castigada por el clima pero está cansado de luchar. A sus 53 años, con 8 hijos, ha vendido el único bien que le quedaba: su preciado carnero.

El caso de Fadoul no es aislado. Él y su familia viven en Mongino, uno de los pueblos de la periferia de Mongo más castigados por la crisis alimentaria. La situación empieza a ser grave, amenaza con dejar sin nada a un 25% de la población en los próximos meses.

Sin posibilidades de trabajar en el campo, intenta encontrar algún trabajillo de albañil en la ciudad pero no hay suerte. Debido a su avanzada edad y que hay demasiadas personas que buscan lo mismo, tiene que contentarse con el único ingreso que consigue su mujer vendiendo hojas de ‘savonnier’ (balanita) en el mercado.

El escaso stock que tenían de cereales ya hace un mes que se ha agotado y espera ansioso que llegue la temporada de lluvias para poder volver a trabajar en la próxima cosecha de noviembre. Por delante tienen seis angustiosos meses en los que él y su familia vivirán el día al día, trampeando con lo que puedan.

Antes, en las épocas más duras, había varias alternativas de supervivencia, ahora es imposible. “Los mangoteros este año no han dado fruto y no se pueden vender. Igualmente no hay agua suficiente para mantener nuestro huerto familiar”, se lamenta Fadoul.

La escasez

Hoy le ha tocado tomar una dura decisión. Ha enviado a sus hijos a vender el único carnero que le quedaba. El precio de venta de los animales ha bajado drásticamente en el mercado porque, debido a la falta de forraje y el alto precio de éste en el mercado, muchas personas se deshacen de ellos porque no pueden mantenerlos. Por lo tanto, hay más oferta que demanda. Por él le han dado 5.000 CFA (7,5 euros). Con este dinero sólo tienen para subsistir una semana.

Con cerca de 20.000 habitantes, Mongo es la activa capital de la región de Guéra, situada en plena zona saheliana. En menos de dos años ha visto triplicarse su población debido a la construcción de la carretera que la unirá a la capital y, especialmente, a la migración masiva de familias de agricultores y pastores que han dejado sus pueblos por falta de oportunidades y necesidad de ingresos.

Esta situación, unida a la mala campaña agrícola de 2009 -que ha reducido las cosechas en un 35% y mermado las posibilidades de subsistencia-, está afectando enormemente a los habitantes de la ciudad y alrededores. Los conflictos por los escasos recursos, la subida del precio de los alimentos básicos, el aumento de enfermedades, el absentismo escolar y los casos de alcoholismo son sólo algunos de los efectos colaterales que los hace, si cabe, todavía más vulnerables.

Texto y foto de Cristina Vázquez

Leer más

10 millones de personas amenazadas por la crisis alimentaria en África ante la falta de lluvias

Por qué apostamos por el desarrollo de la agricultura

Testimonio de Chad: “Pronto llegará el día en que ya no queden hormigueros para todas”