Recolectando agua. Autor: Adrian McIntyre/Oxfam
La crisis en Darfur no cesa

El norte de Sudán: doce meses después de la expulsión de Oxfam Gran Bretaña

“Al tener que aumentar la ayuda de emergencia, las agencias que se han quedado allí se han visto obligadas a retrasar algunos importantes proyectos, tales como el apoyo a la educación y las necesidades diarias”

El 4 de marzo de 2009 se suspendió la licencia de Oxfam Gran Bretaña, y de otras 15 organizaciones internacionales y sudanesas, para trabajar en el norte de Sudán. Alun McDonald relata lo que ha sucedido desde entonces.

Ha pasado un año desde que las expulsiones ocasionaran el fin abrupto de los 25 años en los que Oxfam Gran Bretaña desarrollara programas en la región septentrional de Sudán. Estos proyectos, en los cuales se estaba trabajando con alrededor de 500.000 personas en algunas de las comunidades más empobrecidas de la región, tuvieron que cerrarse casi de la noche a la mañana.

¿Qué ha sucedido en los 12 meses desde entonces?

La crisis de Darfur tan presente como siempre

En los últimos meses se ha hablado mucho de que el conflicto armado en Darfur se ha terminado, o al menos que está en las últimas. Si bien es verdad que los ataques a gran escala sobre civiles, que fueron característicos de los primeros años de la crisis, han decrecido, y que la dinámica del conflicto ha cambiado, también es cierto que la violencia no ha cesado. Las zonas donde Oxfam Gran Bretaña solía trabajar se han visto afectadas.

No obstante, en la mayor parte de Darfur, las organizaciones internacionales y sudanesas, incluida Oxfam América y algunos de sus socios en las comunidades, han incrementado sus respuestas de emergencia para llenar así algunos de los vacíos más urgentes.

El desarrollo a largo plazo también ha sufrido repercusiones

A pesar de lo anterior, el impacto más notable de las expulsiones se ha sentido de otra manera. Al tener que aumentar la ayuda de emergencia, las agencias que se han quedado allí se han visto obligadas a retrasar algunos importantes proyectos que se desarrollan a largo plazo, tales como el apoyo a la educación y las necesidades diarias.

Tras siete años de conflicto armado y los enormes cambios demográficos, que provocaron una rápida urbanización y que millones de personas se quedaran estancadas en refugios improvisados, son precisamente este tipo de programas los que las comunidades de Darfur necesitan para reconstruir sus vidas y la región, y si se desea que la paz sea duradera.

Oxfam ha prestado apoyo en los centros escolares de algunos de los barrios más necesitados de Port Sudan. A dicha ciudad han llegado personas de todo Sudán huyendo de la guerra y de la sequía. Las escuelas proporcionan a cientos de niños la oportunidad de recibir una educación. Autor: Alun McDonald/Oxfam

Secuestros a la orden del día

Para las agencias de ayuda humanitaria que permanecen en la zona, el ambiente de seguridad continúa siendo tan amenazante como siempre, o incluso está empeorando. Los secuestros de los trabajadores extranjeros de ayuda humanitaria han obligado a muchas agencias a reducir su presencia fuera de las ciudades más importantes.

Los programas de Oxfam Gran Bretaña también se desarrollaban en algunas de las zonas más abandonadas al norte de Sudán.
Aún mantengo contacto con muchos miembros de nuestro personal local de origen sudanés que han perdido sus puestos de trabajo después de la expulsión.

Algunas de estas personas han trabajado para Oxfam durante muchos años. Unos han encontrado empleos nuevos, pero muchos no han tenido tal suerte. Otros aún se reúnen en las cafeterías y los parques de Jartum y Darfur para rememorar sus trabajos y a sus compañeros. Los correos electrónicos que recibo expresan orgullo por lo que se ha progresado, y tristeza por la conclusión de los proyectos que estaban mejorando notablemente las vidas de las personas.

Los siguientes 12 meses son cruciales

¿Qué futuro le espera a Oxfam Gran Bretaña en Sudán? Continuamos trabajando en el sur del país, donde recientemente ha habido un recrudecimiento notable de la violencia y los desplazamientos. Los 12 meses que vienen son cruciales para Sudán, pues en abril se espera la celebración de las primeras elecciones multipartitas nacionales en 24 años.

Como se esperaba, la atención internacional ha empezado a centrarse menos en Darfur, y más en todo el país y el frágil Acuerdo General de Paz. No obstante, las necesidades en el norte continúan siendo enormes, y confío en que Darfur y el este de Sudán no caigan ahora en el olvido.

Tras la expulsión de Oxfam Gran Bretaña, Oxfam América continúa trabajando en Darfur donde proporciona agua limpia, servicios medioambientales y desarrollo a largo plazo, por lo que aún necesita su apoyo.

Más información

Más sobre el trabajo de Oxfam al norte de Sudán

Fotogalería: Rescatar la paz en el Sur de Sudán