Jamila, su nieto y un miembro del personal del socio de Oxfam en Afgooye. Autor: Oxfam
Casi la mitad de la población de Somalia necesita urgentemente asistencia humanitaria

Crisis en Somalia: la historia de Jamila

“Deseo que mi gente se percate de que la guerra se lleva sus vidas para siempre y no las recuperan jamás”
Jamila

Oxfam Internacional ha estado trabajando con un socio local, el Centro para la Educación y el Desarrollo, en el sur de Somalia, ayudando a cerca de 8000 personas vulnerables a construir un sistema de servicios sanitarios eficiente.

Oxfam ha ayudado a la comunidad local a construir baños, rehabilitar grifos de agua y educar a la comunidad local sobre hábitos higiénicos.



Jamila (no es su verdadero nombre): 83 años, abuela, vive con la familia de su hijo en Afgooye



Afgooye se ubica a 15 km de camino desde Mogadiscio, y ahora alberga a más de 350 mil personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares.



¿En dónde vivía antes de venir a este campo y por qué vino aquí?


“Como abuela, yo vivía con la familia de mi hijo en una aldea al noreste de Mogadiscio. Nuestra aldea sufrió las consecuencias de este conflicto de primera mano, y había batallas a diario. Todos nos fuimos de allí. Ahora la aldea parece un pueblo fantasma”.



“Todavía recuerdo el impacto de los morteros en nuestra aldea. My hijo y mis nietos comenzaron a huir, pero yo no podía caminar, así que les dije que se fuesen y me dejasen allí, pero se negaron a hacerlo. Me llevaron a hombros hasta un lugar seguro en donde encontramos un medio de transporte. Llegamos aquí a Afgooye sin absolutamente nada de lo que teníamos”.



¿Podría comparar su vida aquí con la que llevaba antes de huir?


“¿Si puedo comparar nuestras condiciones anteriores de vida con la actual situación de desplazados? Mi hijo era maestro de escuela y su esposa era comerciante y traía productos del mercado central a nuestra aldea para venderlos. Los niños eran felices e iban a la escuela a diario. La familia estaba mejor”.



“Ahora la forma de vida de nuestra familia se ha venido abajo. Mi hijo ya no tiene trabajo y su mujer ya no tiene un negocio que atender. Los ingresos de la familia se han evaporado del todo y somos pobres. Me apena ver cómo esta situación ha afectado a la familia de mi hijo. Como abuela, he vivido la mayoría de mi vida en paz y felicidad y ahora me toca ser testigo de estas desgracias”.



¿A qué tipo de problemas se enfrenta en el campo de desplazados?


“Los problemas a los que nos enfrentamos aquí son falta de alimentos, un refugio inadecuado, falta de servicios médicos y de escuelas para nuestros nietos. Sin embargo, por otra parte, tenemos suficiente agua gracias a Oxfam y su socio, el Centro para la Educación y el Desarrollo”.



¿Cómo cree que su familia puede superar los problemas a los que se enfrenta?


“No queremos depender de que alguien nos dé de comer. Necesitamos paz, seguridad, y que acabe esta guerra. Creo que mi familia podría recuperarse fácilmente si acaba el conflicto y regresamos a casa, en caso de mejorar la seguridad. Estoy segura de que mi hijo encontraría un buen trabajo y que su mujer lo apoyaría. Los somalíes necesitan paz, y la paz nos trae prosperidad a todos”.



¿Qué espera del futuro cercano?


“Espero que acabe pronto la lucha armada que nos obligó a abandonar nuestros hogares. Esto sucederá si todos los somalíes trabajan positivamente y en igual medida por el bien común de nuestra nación. Deseo que mi gente, especialmente los jóvenes, se percaten de que la guerra se lleva sus vidas para siempre, y no las recuperan jamás. Que Alá bendiga a mi gente y a mi país”.