Paralizados por la incercia

La cumbre de Ban Ki-moon corre el riesgo de convertirse en otra oportunidad perdida para evitar que el cambio climático provoque que más personas sean víctimas del hambre.

El cambio climático ya está causando víctimas mortales y sumiendo a personas pobres en el hambre. Está ocurriendo ahora, provocando tormentas, inundaciones, sequías y cambios repentinos en los patrones meteorológicos que dificultan el cultivo y el acceso a alimentos nutritivos suficientes. Para el año 2050, podría haber 25 millones más de niños y niñas menores de 5 años que padezcan desnutrición como consecuencia del cambio climático

Los compromisos totales para reducir las emisiones adoptados en Copenhague en 2009 son insuficientes para evitar que el calentamiento global supere los dos grados centígrados. Cinco años después, la brecha entre las medidas prometidas y las necesarias continúan sin disminuir. 

El llamamiento y las recomendaciones de Oxfam

La Cumbre sobre el clima organizada por Ban Ki-moon debe ser, por tanto, un toque de atención a los líderes gubernamentales y al sector privado, tal y como demandan los cientos de miles de personas que se han echado a la calle para exigir medidas alternativas. Durante la cumbre del próximo 23 de septiembre, así como durante las próximas semanas y meses:

Los Gobiernos deben:

  • Reafirmar su compromiso de mantener el calentamiento global por debajo de 2ºC y acordar nuevos objetivos para reducir por completo las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles para la segunda mitad de este siglo.
     
  • Incrementar la financiación para la lucha contra el cambio climático año tras año hasta alcanzar los 100.000 millones anuales comprometidos para 2020 y financiar el Fondo Verde para el Clima con, al menos, 15.000 millones de dólares que se asignarán en forma de subvenciones durante sus tres primeros años. 
     
  • Acordar acciones concretas, cuantificables y ligadas a plazos precisos en función de su responsabilidad a la hora de producir emisiones y su capacidad de pago para reducirlas para el año 2020 y, así, mantener el calentamiento global por debajo de 2ºC. 
     
  • Adquirir unos compromisos iniciales ambiciosos para la conferencia sobre el clima de Naciones Unidas que tendrá lugar en París durante la primavera de 2015, en función de su responsabilidad a la hora de producir emisiones y su capacidad de pago, y estar listos para incrementarlos cuanto sea necesario como parte de un esfuerzo colectivo, justo y global.

El sector privado debe:

  • Reducir sus emisiones absolutas más rápidamente y a corto plazo de acuerdo con las evidencias científicas, y fijar objetivos para eliminar por completo de sus operaciones las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles. 
     
  • Exigir una mayor regulación gubernamental y acuerdos internacionales más sólidos en materia de eficiencia energética, inversiones en energías renovables, la eliminación de subvenciones a los combustibles fósiles y el aumento de la financiación destinada a la adaptación a los efectos del cambio climático, entre otros. 

Para acceder a información más detallada acerca de cómo se ha elaborado el análisis presentado en el anexo 1 de la nota informativa, consultad el documento de evaluación (disponible solo en inglés).