Justicia climática y alimentaria

Por qué el cambio climático está provocando que haya personas pasando hambre

Una meteorología impredecible y unas estaciones erráticas están cambiando lo que las familias agricultoras pueden cultivar, y provocando que haya personas pasando hambre. Los precios de los alimentos están aumentando, mientras que su calidad se está deteriorando. En poco tiempo, el cambio climático tendrá un impacto en la alimentación de todo el mundo.

Por ello, estamos pidiendo a los gobiernos y las grandes empresas que eviten que el cambio climático provoque que haya personas pasando hambre, y necesitamos tu ayuda.

Únete al llamamiento de Oxfam y de personas de todo el mundo para que los gobiernos y las grandes empresas tomen medidas para reducir las emisiones de gases contaminantes, ayuden a las familias agricultoras a adaptarse al clima cambiante y aseguren que todo el mundo tenga suficiente para comer.

Juntos, podemos ganarle la batalla al hambre.

Actúa ahora

Muchas personas ya están luchando

Con el aumento de las temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos se están volviendo más frecuentes y violentos. Las familias agricultoras están luchando por salir adelante. Y a casi mil millones de las personas más pobres del mundo (las que menos han contribuido al cambio climático) les está costando todavía más alimentar a sus familias.

Hay millones de personas en todo el mundo que están luchando contra el cambio climático cada día, tomando medidas como la adaptación a una meteorología errática en Sudamérica hasta una manera más eficiente de cocinar en Europa.

En Oxfam, trabajamos en todo el mundo para reaccionar ante el cambio climático. En Tailandia, ayudamos a familias agricultoras a construir sistemas de riego y drenaje para preservar los cultivos en épocas de sequía o de inundaciones. En Malawi, apoyamos a las familias agricultoras para que roten sus cultivos en función de los patrones meteorológicos. En Vietnam, trabajamos con familias agricultoras en la costa para plantar manglares que sirvan de protección contra la marejada.

Pero ningún país está suficientemente preparado para afrontar el impacto del cambio climático. Necesitamos que los gobiernos y las grandes empresas tomen medidas.