Financiar la adaptación:

Por qué la Cumbre del Clima en Bali debe exigir la búsqueda de nuevos fondos

Publicado : 4 Diciembre 2007

Oxfam estima que la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo costará al menos 50.000 millones de dólares anuales, y mucho más si no se reducen rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, los esfuerzos internacionales realizados hasta la fecha para la recaudación de fondos para la adaptación han sido claramente insuficientes.

En el año en que el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) emitió sus más graves advertencias respecto a los impactos del cambio climático en los países en desarrollo vulnerables, los países ricos y altamente contaminantes aumentaron su aportación al Fondo para los Países Menos Adelantados (PMA) para responder a las necesidades urgentes de adaptación en tan sólo 43 millones de dólares. Esto sitúa el total comprometido en 163 millones de dólares, menos de la mitad de lo que el Reino Unido está invirtiendo en climatizar el metro de Londres. Pero aún más grave es que el Fondo tan sólo ha recibido 67 millones de dólares hasta la fecha, menos de lo que los estadounidenses gastan en lociones solares en un mes.

Es hora de poner fin a esta disparidad entre retórica política y ciencia. A juzgar por los hechos, es poco probable que los países ricos aporten de forma voluntaria la cantidad de fondos para la adaptación que se precisan. Por tanto, los resultados de la Cumbre de Bali deberán incluir el compromiso de identificar y establecer nuevos mecanismos de recaudación de fondos, de manera que las comunidades vulnerables en los países en desarrollo dispongan de los recursos y el apoyo que necesitan para protegerse frente a los impactos más extremos del cambio climático.

Oxfam pide a los delegados asistentes a la Cumbre de Bali que acuerden lo siguiente en relación a la adaptación:

  • Los delegados de los países ricos deben demostrar su compromiso hacia los países pobres en términos de adaptación cumpliendo con las obligaciones que asumieron tanto en la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC en sus siglas en inglés) como en el Protocolo de Kyoto.
  • Los delegados deben acordar una ruta de negociaciones que incluya la discusión explícita de posibles fuentes de financiación complementarias y equitativas para el Fondo para la Adaptación
  • Los delegados deben alcanzar un consenso firme respecto a una gestión del Fondo para la Adaptación que ponga por delante los intereses de los países y de las comunidades más pobres y más vulnerables. Como dijo recientemente un delegado africano ante la UNFCCC: “Esta vez no sólo queremos declaraciones o resoluciones sobre el papel. Queremos resultados concretos, no sólo promesas. Necesitamos compromisos claros, y medidas prácticas para su implementación y cumplimiento.”