Prepararse para las vacas flacas

Por qué el G20 debe mantener en su agenda las reservas de alimentos

La volatilidad de los precios de los alimentos está de nuevo en la agenda del G20 y el Comité de Seguridad Alimentaria. Ha llegado el momento de revisar el potencial de las reservas de alimentos en el contexto de unos mercados alimentarios más integrados, pero también más volátiles.

Este informe recomienda probar nuevas herramientas para mejorar la eficacia de las reservas alimentarias, teniendo en cuenta las buenas prácticas. Las reservas resuelven fallos del mercado y benefician e incentivan a los pequeños agricultores.

Recomendaciones

Los países en desarrollo deben conservar su capacidad para desarrollar y regular el mercado interno de alimentos y contribuir a sus objetivos de seguridad alimentaria a través de la mitigación de la volatilidad de precios mediante reservas de seguridad, al:

  • Establecer un marco duradero y transparente y adoptar normas y umbrales claros –como pueden ser las bandas de precios y la relación entre existencias y uso– para la intervención estatal en las reservas de seguridad;
  • Promover la adquisición pública a los pequeños productores a precios adecuados, junto con programas de apoyo debidamente orientados, como acceso a créditos, insumos y formación.

Los miembros del G20, los donantes y las instituciones internacionales deben:

  • Brindar apoyo técnico y financiero a los países en desarrollo para establecer y gestionar reservas de alimentos a nivel local, nacional y regional, con la finalidad de limitar las subidas repentinas en los precios y como parte de una estrategia más amplia para potenciar la seguridad alimentaria nacionalmente;
  • Prestar apoyo a enfoques e instrumentos innovadores que busquen mejorar la gestión y eficacia de las reservas de alimentos en el actual contexto de mercados agrícolas y de alimentos integrados.