Sal, azúcar y pastillas para la malaria.

El Mecanismo de Medicamentos Asequibles para la Malaria pone en riesgo la salud pública

Publicado : 24 Octubre 2012
Autor: 
Mohga M. Kamal-Yanni, asesor senior de políticas de Salud y VIH, Oxfam GB

No existen pruebas de que el Mecanismo de Medicamentos Asequibles para la Malaria haya servido para proteger la vida de las personas más vulnerables o para retrasar el desarrollo de resistencia a los medicamentos. Es más, esta subvención global ha incentivado la venta de medicamentos sin diagnóstico y no ha demostrado ser beneficiosa para las personas más pobres. El mecanismo supone un riesgo para la salud pública y podría desviar inversiones dirigidas a soluciones eficaces. Los hechos demuestran que las asociaciones públicas entre trabajadores comunitarios de salud y los servicios de atención primaria sí funcionan en la lucha contra la malaria y contribuyen a alcanzar otros objetivos beneficiosos para la salud pública. Pero ¿actuarán los donantes de acuerdo a lo que demuestran los hechos?

Recomendaciones clave

Para el AMFm:

  • En su junta directiva el próximo noviembre, el Fondo Mundial debe adoptar la decisión de suspender su apoyo al AMFm;
  • UNITAID y el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID) –principales donantes del AMFm– deben dejar de aportar fondos una vez cumplidos sus compromisos actuales (finales de 2012);
  • Si los países en los que se ha desarrollado el proyecto piloto desean seguir suministrando las TCA a través del sector privado, deberán hacerlo por medio de las ayudas ya existentes del Fondo Mundial u otros donantes.

Para la ampliación del tratamiento contra la malaria:

  • Los donantes deben invertir en la creación de asociaciones públicas entre trabajadores comunitarios de salud y servicios de atención primaria, con especial énfasis en la formación y la supervisión. Este enfoque aúna las ventajas de las estrategias del sector público y de la acción comunitaria, y evita los riesgos que supone la participación del sector privado informal para la salud pública. Permite también que el tratamiento de la mayoría de cuadros febriles no palúdicos se acometa desde el sector de la salud pública. Los comercios profesionales y debidamente regulados del sector privado, como pueden ser las farmacias, servirían para cubrir las lagunas que pudieran existir, sobre todo en las ciudades. Se trata de una estrategia basada en lo que ya funciona, y que se está utilizado en países como Etiopía, Zambia, y Ruanda, entre otros.

La malaria sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en muchos países en desarrollo; en 2010 el 86 por ciento de las muertes por malaria fueron de niños menores de cinco años.18 Cuando está en juego la vida de tantos niños, es imprescindible que las decisiones que tanto donantes como gobiernos puedan tomar durante las reuniones de la junta directiva del Fondo Mundial de noviembre y de la dirección de UNITAID en diciembre se basen en las pruebas que demuestran lo que realmente funciona en la lucha contra la malaria en los países en desarrollo, sin olvidar otras necesidades urgentes de salud pública en esos países.

Más información

El trabajo de Oxfam en materia de salud

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio

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