Oxfam considera inadecuada la respuesta de los países ricos a la crisis alimentaria

“La inflación en los precios de los alimentos está quebrando las economías y las vidas de las personas en los países en vías de desarrollo”
Jenny Heap
Responsable de la Campaña "Justicia Económica"
Publicado : 7 julio 2008

Oxfam Internacional considera que la respuesta de los países desarrollados a la crisis global de alimentos está siendo inadecuada y, en ocasiones, hipócrita. Los líderes del mundo reunidos en el G8 en Japón esta semana deben diseñar un plan para una respuesta mucho más integral.


Jenny Heap, Responsable de la Campaña de Justicia Económica de Oxfam, ha declarado que: “hasta ahora la respuesta ha sido dominada en gran parte por una crítica hipócrita a los países en desarrollo. Se han distribuido algunos recursos económicos - y esta ayuda es bienvenida- pero los políticos de los países ricos no están reconociendo el impacto de sus propias políticas, claramente injustas. “


Según el diario británico The Guardian, del viernes pasado, un informe obtenido del Banco Mundial sugiere que el alza en los precios de los alimentos es debido en un 75% a la carrera por los biocombustibles y aún así los países ricos piensan mantener las metas establecidas. Oxfam está presionando para que se rechacen los objetivos de producción de biocombustibles, durante el proceso de votación en el Parlamento Europeo que se inicia hoy.


El Banco Mundial estima que los aumentos en los precios del trigo, el arroz y el maíz les costó el año pasado a los países en vías de desarrollo más de 324.000 millones US$; esta cifra equivale al gasto en asistencia humanitaria de tres años.


La inflación en el coste de los alimentos ya ha supuesto un 10% del Producto Interior Bruto (PIB) de Senegal, Haití y Sierra Leona, y alrededor del 5% del PIB de Vanuatu, Mozambique y Eritrea, según el último análisis del Banco Mundial. “La inflación en los precios de los alimentos puede ser un dolor de cabeza para los países ricos - pero está quebrando las economías y las vidas de las personas en los países en vías de desarrollo,” añadió Heap.


“En la reunión del G8 de esta semana los líderes necesitan hacer más que sólo mostrar que están preparados para combatir la crisis de alimentos a largo plazo. Deben reiterar sus promesas de aumentar la ayuda – que ahora se necesita más que nunca - y hacer las reformas necesarias incluyendo un aumento de la inversión en agricultura en países pobres, dirigida especialmente a las mujeres y a los pequeños agricultores,“ explicó Heap.


Además, la Comisión Europea está proponiendo ofrecer mil millones de euros en fondos no gastados de agricultura para ayudar a los pequeños agricultores de los países más pobres a fin de aumentar su producción de alimentos. Oxfam considera que este dinero es bienvenido porque la urgencia del actual panorama económico así lo precisa, sin embargo, manifiesta que la Comisión necesita ir más allá y aprovechar la oportunidad para promover reformas.


“Los subsidios agrícolas de los países ricos han minado sistemáticamente la producción de los países pobres. Por eso ahora debe aprovecharse la ocasión de terminar con los subsidios injustos de una vez por todas. La ayuda no debe distraernos de la necesidad urgente de reformas fundamentales en la Unión Europea y en los EE UU.,” dijo Heap.


Oxfam considera que la propuesta de un acuerdo global de comercio no es la mejor solución, y que una rápida liberalización, sin la suficiente flexibilidad para los países pobres, dejaría a los países en vías de desarrollo expuestos a los impactos económicos. Cabe destacar que la Organización Mundial del Comercio (OMC) se reunirá la próxima semana.


“Las últimas propuestas de la OMC no se ajustan a las necesidades actuales y representan un paso atrás en términos de desarrollo. Ningún acuerdo basado en lo que se discute en este momento ayudará a solucionar la crisis de alimentos o a reducir la pobreza,” indicó Heap.