Mujeres cargando leña en Kamituga, Kivu de Sud, RDC. Autor: Tineke D'haese/Oxfam
Demasiados civiles siguen sufriendo cada día la violencia provocada por conflictos

La población civil la gran olvidada en los conflictos armados

“La seguridad de los civiles tiene que ser la máxima prioridad en cualquier conflicto, incluso en la llamada “guerra contra el terror"”
Pilar Orenes
Portavoz de Intermón Oxfam (OI en España)
Publicado : 26 Septiembre 2008

Los grandes cambios geopolíticos actuales ofrecen una nueva oportunidad para proteger a los civiles del genocidio y otras atrocidades, la gran asignatura pendiente de los gobiernos e instituciones internacionales.


Oxfam Internacional presenta su informe “Por un mañana más seguro. Proteger a los civiles en un mundo multipolar” donde analiza la situación de los civiles en los conflictos vigentes y propone nuevas medidas para remediar esta grave situación.


La nueva presidencia norteamericana, el resurgimiento de Rusia, el crecimiento de China e India y el fortalecimiento de la Unión Europea y la Unión Africana configuran un nuevo orden mundial cuya máxima prioridad debe ser la protección de las personas amenazadas por los conflictos. Durante la reciente crisis que tuvo lugar en Georgia, se debatió mucho sobre su impacto en la política internacional, pero no se tuvieron en cuenta las consecuencias para los miles de civiles atrapados en el conflicto.


La organización advierte que el mundo será más inseguro para todos si no existe una clara voluntad política para prevenir las atrocidades y garantizar la seguridad de la población civil.
 “La seguridad de los civiles tiene que ser la máxima prioridad en cualquier conflicto, incluso en la llamada “guerra contra el terror”.


Tras las matanzas de Bosnia y Ruanda, la comunidad internacional dijo nunca más y acordó proteger a los civiles. Sin embargo, cuando llega la hora de la verdad– y las vidas de las personas están en peligro – las decisiones se toman en función de intereses políticos individuales y no pensando en proteger a las mujeres y hombres atrapados en esa situación”, ha dicho Pilar Orenes, portavoz de Intermón Oxfam.


“Proteger a la población civil es una responsabilidad moral. Pero además, es en nuestro propio interés, ya que ningún país es inmune a la inseguridad y a las amenazas de un conflicto, aunque tenga lugar al otro lado del planeta” ha añadido Pilar Orenes.


En el 2006, el 63 % de los refugiados del mundo provenía de Irak y Afganistán. La “guerra contra el terror” ha eclipsado otras crisis como la de la República Democrática del Congo (RDC), con un número de víctimas (5,4 millones de personas) que dobla con creces al de Irak.


“Las mujeres, jóvenes y niñas colombianas son víctimas de violentos ataques por parte de todos los actores armados. El gobierno debe responsabilizarse de su protección y tomar medidas para que la continúa violación de los derechos humanos remita en el país” añade Pilar Orenes. 


Por un mañana más seguro es un informe basado en los más de 60 años de experiencia de Oxfam Internacional dando respueta a los principales conflictos mundiales. El estudio establece una agenda de acciones locales, nacionales e internacionales para que la protección de la población civil sea una realidad.
Oxfam internacional hace un llamamiento a la comunidad internacional para que:

  • Haga de la protección de civiles la prioridad absoluta en la respuesta a cualquier conflicto.
     
  • Adopte una tolerancia cero ante los crímenes de guerra de cualquier tipo – incluidos los cometidos en la lucha contra el terrorismo.
     
  • Actúe mucho más rápido para hacer frente a las causas que provocan y prolongan los conflictos – incluyendo pobreza y desigualdad, cambio climático y proliferación de armas
     
  • Exija a todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas renunciar al uso de veto cuando se trate de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, limpieza étnica y genocidio.

Información complementaria

1.    En la cumbre de Naciones Unidas del 2005, todos los gobiernos del mundo acordaron que tenían la “Responsabilidad de proteger” a su gente del genocidio, crímenes de guerra, limpiezas étnicas y crímenes contra la humanidad, y que la comunidad internacional también tiene la responsabilidad de ayudar – en primer lugar a los gobiernos nacionales para que lo hagan y en segundo lugar, a actuar si algún gobierno falla en proteger a sus ciudadanos.