Oxfam aplaude el primer envío mundial de aceite de palma sostenible

“La RSPO no debe convertirse en un mero lavado de imagen para el sector, para lo que es vital el papel de fiscalización de la sociedad civil”
José A. Hernández de Toro
portavoz de Intermón Oxfam para Cambio Climático
Publicado : 11 Noviembre 2008

El primer envío mundial de aceite de palma certificado como sostenible ya ha salido desde Malasia rumbo a Holanda para ser utilizado por consumidores, industria transformadora y supermercados de Europa.

Hoy se presenta este proyecto en La Haya –el primero a nivel mundial- que trata de mejorar las vidas de millones de productores sin recursos y de evitar problemas medioambientales.



Las 500 toneladas de aceite de palma que conforman este envío –y que llegarán a finales de este mes al puerto de La Haya- son la culminación de cinco años de trabajo por parte del proyecto internacional denominado “Mesa Redonda por un aceite de palma sostenible” (RSPO en sus siglas en inglés). La organización Oxfam Internacional forma parte de este grupo, junto con otros 340 miembros, entre los que se encuentran minoristas, bancos, ONG y productores de aceite de palma que en la actualidad abarcan el 50% de la producción mundial de este producto.



Este proyecto internacional pretende proteger a millones de personas de las comunidades más pobres del mundo, agricultores y trabajadores, de expropiaciones y de los desplazamientos forzosos, de la explotación y de las condiciones precarias, de los salarios ínfimos y de los impactos devastadores sobre el medio ambiente, como la deforestación. Los valores clave de la RSPO son la transparencia y el compromiso de todas las partes interesadas.



“Este primer envío es literalmente una gota en el océano del comercio mundial de aceite de palma, pero es el primer paso para ayudar a millones de personas pobres y vulnerables. Nuestro objetivo es que, en el año 2013, el 50 por ciento del aceite de palma comercializado en todo el mundo haya sido certificado como sostenible”, asegura el portavoz de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España) para Cambio Climático, José A. Hernández de Toro.



“La Mesa Redonda en defensa de un aceite de palma sostenible (RSPO) no puede resolver todos los problemas asociados a este producto, siendo el mayor de ellos la demanda global sin controles. Sin embargo, los pequeños agricultores y los trabajadores de las plantaciones podrían beneficiarse de ello”, afirma José A. Hernández de Toro. “La RSPO no debe convertirse en un mero lavado de imagen para el sector, para lo que es vital el papel de fiscalización de la sociedad civil”, añade el portavoz de Intermón Oxfam.



La mayor parte del aceite de palma es utilizado como un “aceite vegetal” en las tiendas, siendo visible en productos como galletas, champús y productos congelados para freír. Se estima que la mitad de los productos de los supermercados contienen aceite de palma. Cada año se producen cerca de 40 millones de toneladas de este aceite valoradas en más de 20 mil millones de dólares. El 85 por ciento de esta cantidad se cultiva en Indonesia y Malasia y posteriormente es exportada a Europa, América del Norte y Asia.



La RSPO se creó para el comercio de alimentos pero el aceite de palma también está siendo utilizado de manera creciente como biodiesel y como combustible para generar electricidad. A Oxfam Internacional le preocupa seriamente que esta expansión del uso como biocombustible genere una expansión del cultivo que provoque problemas medio ambientales y sociales.



Millones de pequeños agricultores son proveedores de los molinos de aceite de palma. Casi diez millones de hectáreas de terreno están ahora bajo cultivo. Este área se está expandiendo rápidamente, provocando un masivo desplazamiento de las comunidades que viven en la zona y una deforestación galopante. “En lugar de beneficiarse de las oportunidades comerciales, millones de personas han quedado atrapadas en círculos viciosos de pobreza, al perder sus terrenos o al ser explotados por parte de productores con mucho poder y por comerciantes de las grandes cadenas de producción”, asegura Hernández de Toro.



Oxfam Internacional, junto con otras ONG, ha contribuido al desarrollo de criterios, reglas de certificación fiables y mecanismos comerciales funcionales. El certificado RSPO –una vez adaptado ampliamente por agricultores y consumidores- ayudará a asegurar a los fabricantes que su aceite de palma no se ha cultivado en terrenos arrebatados a las comunidades en contra de su voluntad y que los pequeños productores están siendo tratados con equidad por compradores, prevaleciendo unas dignas condiciones de trabajo. Para conseguir la certificación de la RSPO, los productores también deben demostrar que han detenido la tala de árboles desde noviembre de 2005. Las grandes corporaciones deberán certificar de forma sistemática todas sus plantaciones, no sólo las “emblemáticas”.



El próximo año, Oxfam confía en que todas las partes interesadas aporten sus casos al sistema de quejas de la RSPO. “Esta Mesa Redonda es sólo el comienzo. Somos completamente conscientes de que los productores y comerciantes irresponsables continuarán sus prácticas alejadas de la sostenibilidad. Ahora necesitamos más controles por parte de los gobiernos y acción colectiva por parte de las empresas. Paso a paso, esperamos comenzar a marcar la diferencia”, afirma Hernández de Toro.

Información complementaria

Citas de diferentes miembros de ONG pertenecientes a la RSPO:Sawit Watch, Indonesia:“A comienzos de 2008, hicimos seguimiento de más de 500 conflictos entre una comunidad y las compañías de aceite de palma en Indonesia. Esperamos que la implantación de la RSPO ayude a solucionar los conflictos y prevenga otros nuevos que puedan aparecer. Continuaremos controlando los problemas que surjan para garantizar que la RSPO está a la altura de obtener la confianza pública”, afirma Abetnego Tarigan, director de esta ONG.Scale Up (Alianza por el Desarrollo Social Sostenible), Indonesia:“Las plantaciones de aceite de palma amenazan la producción de alimentos en poblaciones cuyas tierras de cultivo dedicadas a alimentos han disminuido o incluso desaparecido debido a que las compañías de plantación de aceite de palma se las han arrebatado a la fuerza. Es necesario un compromiso serio por parte de los miembros de la RSPO para resolver los conflictos sociales que ya han surgido, y también para prevenir posibles nuevos conflictos con las comunidades”, afirma Ahmad Zazali, director ejecutivo.Borneo Child Aid Society/Humana, Malasia:“La mayor parte de los niños de las plantaciones no reciben educación. Es algo que todavía queda por introducir enérgicamente en la agenda y en los criterios de la RSPO. La sostenibilidad puede conseguirse solamente con un adecuado cuidado y educación para esos niños”, señala el director Torben Venning.Both ENDS, Holanda:“El desafío al que nos enfrentamos es garantizar que la gente de las comunidades y las compañías –desde su director general hasta el responsable de la plantación- desarrollan la habilidad necesaria para entablar negociaciones significativas en torno a los objetivos de competencia por la tierra al tiempo que tienen voluntad y están preparados para resolver las disputas. Esto será un indicador clave del éxito de la RSPO”, afirma Paul Wolvekamp, director de esta organización.