Los países ricos no deberían dar la espalda a los más pobres en la cumbre del desarrollo

“Está muy claro que ahora debemos redoblar los esfuerzos si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.”
Ariane Arpa
Directora General de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España)
Publicado : 27 Noviembre 2008

Mientras los gobiernos del mundo entero se reunen en la Conferencia Internacional de Doha, Qatar, este fin de semana, Oxfam Internacional hace un llamamiento a los países ricos para que no diluyan sus compromisos en materia de ayuda al desarrollo.



“Está muy claro que ahora debemos redoblar los esfuerzos si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, dice Ariane Arpa que encabeza la delegación de Oxfam Internacional en Doha. “Las consecuencias del cambio climático, así como la volatilidad de los precios de los alimentos y los combustibles ya están amenazando con desbaratar los avances que se habían conseguido. Ahora, la crisis financiera puede golpear muy fuerte a los países pobres ya debilitados. Es otro ejemplo de cómo los pobres terminan pagando el precio más alto por los errores de los países más ricos”.



Para las naciones más pobres del mundo, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Financiación al Desarrollo (del 28 de noviembre al 2 de diciembre) es uno de los encuentros más importantes de los últimos seis años, y llega en un momento crucial. Según datos del Banco Mundial, se estima que 40 millones de personas serán arrastradas a la pobreza en 2009 como consecuencia de la crisis económica, lo que hace más urgente que nunca compromisos ambiciosos y concretos que aseguren recursos suficientes para luchar contra la pobreza.



“Esta conferencia dará una señal clara de qué prioridad dan los gobiernos de los países ricos a los temas de desarrollo y de lucha contra la pobreza, en un contexto de empeoramiento de la crisis económica”, afirma Arpa. “Demostrará hasta que punto son serios los compromisos que han hecho o si pretenden utilizar el torbellino financiero como excusa para dar la espalda al mundo en desarrollo”.



A pesar de la gran importancia de la Conferencia de Doha, muy pocos líderes de los países más ricos han decido tomar parte en ella. Hasta este momento, tan sólo el presidente francés, Nicholas Sarkozy, ha confirmado su presencia.



“El hecho de que tan pocos Jefes de Estado hayan encontrado un hueco para viajar a Doha es una verdadera causa de preocupación”, añade Arpa. “Deberían estar afrontando la crisis de la pobreza con la misma energía y coordinación que están mostrando en la crisis del sistema bancario. Un fracaso en este ámbito será una decepción y un incumplimiento de las muchas y repetidas promesas que han hecho”.



La reunión de Doha es el seguimiento de la Conferencia sobre Financiación al Desarrollo que tuvo lugar en Monterrey en 2002, que dió como resultado el llamado “Consenso de Monterrey”. El él, los líderes mundiales reconocieron la importancia de la financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).



Oxfam Internacional hace un llamamiento a los países ricos a que:

  • Se comprometan a mantener sus promesas sobre ayuda y acordar plazos concretos para alcanzar el objetivo del 0,7% de su Producto Nacional Bruto (PNB).
  • Propongan medidas audaces para frenar la fuga de capitales e incrementar la transparencia en el sistema financiero internacional.
  • Se comprometan a participar en mecanismos innovadores de financiación existentes y explorar nuevos mecanismos tales como el impuesto sobre las transacciones monetarias.
  • Se comprometan a una revisión radical de la arquitectura financiera internacional y moverse hacia un sistema en el cual las voces de los países más pobre salgan fortalecidas.

Información complementaria

Datos Clave

Impacto de la crisis financiera:
El Banco Mundial estima que 40 millones de personas serán empujadas a la pobreza extrema en 2009 debido a la crisis financiera.
Durante la recesión de 1990-93, la ayuda cayó un 25% y no volvió a subir a los niveles de 1992 hasta el año 2003.

Promesas de ayuda:
Para que los países de la OCDE alcancen el objetivo de Naciones Unidas de dar el 0,7% de su PNB en ayuda al desarrollo, deberían destinar cada año unos 140.000 millones de dólares anuales.
La ayuda a todos los países en desarrollo el año pasado fue de 104.000 millones de dólares. Sin embargo, tan sólo en otoño de 2008, Estados Unidos y la Unión Europea movilizaron cerca de 3 billones de millones de dólares

Fuga de capitales:
Por cada dólar en ayuda dada al continente africano, 7 dólares salen ilegalmente del continente debido a la fuga de capitales.
La evasión fiscal supone que los países en desarrollo dejan de ingresar 160.000 millones de dólares cada año (más de la mitad de lo necesario para sacar a toda la población mundial de la pobreza extrema)
La mayor parte de la filtración de fondos no proviene de la corrupción o el crimen, que tan solo supone entre el 5% y el 35%, sino que está ligada a la evasión fiscal por parte de multinacionales, estimada en unos 350.000 a 500.000 millones de dólares cada año.

Revisión de la arquitectura financiera mundial:
Bélgica y Holanda juntos tienen más votos en el consejo del Fondo Monetario Internacional (FMI) que China
La reforma llevada a cabo en el FMI y el Banco Mundial el año pasado, sólo incrementó la participación de los países en desarrollo en las votaciones en un 2%

Mecanismos innovadores de financiación:
Un impuesto de sólo el 1% en las transacciones monetarias internacionales, podría recaudar el triple de la ayuda que actualmente se destina al desarrollo.