Songoi at his preschool in Noomunye, Ngorongoro, Tanzania. Credit: Geoff Sayer/Oxfam
La ONU es la única fuente legítima de gobierno global

Las negociaciones de Doha sobre la pobreza muestran grandes divisiones hacia una reforma económica global

“Apenas significa un avance con respecto a compromisos internacionales anteriores de lucha contra la pobreza en el mundo.”
Ariane Arpa
Directora General de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España)
Publicado : 2 Diciembre 2008

Tras el cierre de hoy de la conferencia de las Naciones Unidas sobre Financiación al Desarrollo celebrada en Doha, Oxfam Internacional señaló que ésta había puesto de relieve importantes diferencias ante la respuesta a la crisis económica mundial, además de no haber conseguido los avances concretos prometidos a los países pobres.



“Estas negociaciones han puesto en evidencia la clara falta de acuerdo sobre el modo de reparar la estructura económica internacional”, afirmó Ariane Arpa, representante de la delegación de Oxfam Internacional en Doha. “Que la conferencia casi haya fracasado demuestra el deseo de los países ricos de eludir a las Naciones Unidas, negar la palabra a los países en vías de desarrollo en las negociaciones sobre la situación económica mundial y conservar su pequeño grupo elitista”.



De acuerdo con Oxfam Internacional, la ONU es la única fuente legítima de gobierno global. A pesar de que las negociaciones lograron convocar una conferencia de las Naciones Unidas sobre la crisis económica internacional y su impacto en los países en vías de desarrollo que tendrá lugar el próximo año, no consiguieron colocar a la ONU en el centro de la respuesta global. Es más, aunque las conclusiones insistían en la urgencia política de financiar la lucha contra la pobreza, no fueron capaces de transformar las palabras en hechos.



“En la cumbre se habló mucho pero no se alcanzaron resultados concretos”, dijo Arpa. “Apenas significa un avance con respecto a compromisos internacionales anteriores de lucha contra la pobreza en el mundo. Incluso ya antes de la incidencia de las crisis alimentaria, climática y económica, era necesario actualizar con urgencia los compromisos existentes. Mientras que el mundo ha cambiado radicalmente, parece que algunos países contribuyentes carecen de la voluntad política para acompañar esta evolución”.



Según Oxfam Internacional, las conclusiones finales presentan muchas carencias en ámbitos de gran relevancia, por no mencionar el hecho de que no piden el fortalecimiento radical de la presencia de los países en vías de desarrollo en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Por otra parte, los términos de ayuda implican un receso con respecto al compromiso adquirido en la cumbre del G8 de Gleneagles en 2005 de aumentar la ayuda anual en 50.000 millones de dólares para el 2010.



“Se suponía que esta conferencia debía centrarse en acciones urgentes y tangibles”, afirmó Arpa. “Los gobiernos de los países ricos se mostraron favorables en un primer momento pero a la hora de la verdad, algunos simplemente demostraron no estar a la altura”.