Los fenómenos meteorológicos extremos amenazan la seguridad alimentaria mundial

“Cuando un fenómeno meteorológico influye en las subidas de precios a nivel regional y local, la gente pobre se enfrenta a un impacto doble”
Kelly Dent
Oxfam
Publicado : 28 Noviembre 2011

En Durban se deben emprender acciones que prevengan el incremento exponencial del hambre

En el último año, los fenómenos meteorológicos extremos tuvieron un gran impacto en los mercados globales contribuyendo al aumento de los precios del trigo y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria en muchas partes del mundo, según apunta la información recogida por Oxfam al comienzo de las negociaciones de Durban.

Este año podría ser solo una muestra de lo que está por venir tal y como ha alertado el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) que ha indicado que los fenómenos meteorológicos extremos se incrementarán en frecuencia y fuerza si no se toman medidas para luchar contra el cambio climático.

“Desde el Cuerno de África y el Sudeste de Asia hasta Rusia y Afganistán, un año de inundaciones, sequías y calores extremos han sumido a decenas de millones de personas en la hambruna y la pobreza”, dice Kelly Dent de Oxfam. “Esto solo empeorará a medida que el cambio climático cobra fuerza y la agricultura sucumbe ante al calor. Los gobiernos deben actuar ahora en Durban para proteger nuestras fuentes de alimentos y salvar a millones de personas de caer en el hambre y la pobreza”.

El informe de Oxfam La seguridad alimentaria bajo la amenaza del clima 2010-2011: ¿El amargo anticipo de un futuro de hambre y sufrimiento? muestra como varios fenómenos meteorológicos extremos han contribuido a la inseguridad alimentaria a escala global, regional y local desde 2010. Oxfam advierte que el aumento progresivo en frecuencia y severidad de estos fenómenos meteorológicos extremos, agravarán los impactos previstos del cambio climático en el rendimiento de las cosechas y en los precios de los alimentos; provocando una escasez de comida, desestabilizando los mercados y precipitando el alza de los precios.

En el Cuerno de África, un área en continuo conflico y especialmente vulnerable, fuertes sequías han sumido a más de 13 millones de personas en una profunda crisis. En julio, los precios del sorghum en Somalia subieron un 393% y el precio del maíz en Etiopía y Kenya un 191% y un 161% respectivamente, en comparación al promedio de los últimos cinco años.

  • Sequías e incendios resultantes de la masiva ola de calor que afectó a Rusia y Ucrania destruyeron la cosecha de verano y causaron una subida del 60% al 80% en los precios del trigo a nivel global, en tan solo tres meses. En abril de 2011 los precios del trigo en los mercados internacionales eran ya un 85% más altos que el año anterior.
  • Fuertes lluvias monzónicas y múltiples tifones en el Sudeste de Asia causaron la muerte de 1.100 personas y contribuyeron a elevar el precio del arroz en un 25% y un 30%  en Tailandia y Vietnam, respectivamente, en comparación a los precios del año anterior.
  • En julio de 2011, las graves sequías en Afganistán contribuyeron al alza de los precios del trigo y de la harina de trigo,  que aumentó un 79% en comparación al año anterior en las zonas afectadas.

Si bien es difícil relacionar desastres naturales específicos al cambio climático, está previsto que la frecuencia y gravedad de estos fenómenos, como los vistos durante este año, aumenten debido al cambio climático. Para los más pobres y vulnerables que gastan alrededor del 75% de sus ingresos en comida, esto podría tener consecuencias catastróficas ya que las familias se ven obligadas a intercambios imposibles en su intento desesperado por poder alimentarse.

“Cuando un fenómeno meteorológico influye en las subidas de precios a nivel regional y local, la gente pobre se enfrenta a un impacto doble”, afirma Dent. “Ellos deben lidiar con los altos precios de los alimentos cuando sus animales pueden haber muerto y sus hogares o granjas y medios de subsistencia pueden haber sido destruidos. Esta mezcla tóxica de altos precios y bajo poder adquisitivo ha dejado a muchas personas en crisis este año. Si no emprendemos acciones en Durban, estos patrones podrían volverse aún peores”.

Recomendaciones para Durban

Oxfam hace un llamamiento a los participantes en las negociaciones a hacer progresos en tres áreas claves.

1. Deben decidir que la única opción es firmar un acuerdo legalmente vinculante sobre el cambio climático. El Protocolo de Kyoto es la base de los esfuerzos internacionales para la lucha contra el cambio climático. Es vital que en Durban se construya sobre estas bases para asegurar la continuación del Protocolo de Kyoto y llegar a un acuerdo jurídicamente vinculante que involucre a todos los países lo más pronto posible.

2. Los gobiernos deben acabar con la disparidad en las emisiones. Aunque una variedad de países sin precedentes se ha comprometido a hacer recortes en las emisiones – habiéndose comprometido los países en desarrollo, por primera vez, a hacer mayores recortes que los países desarrollados si comparamos con los niveles de emisión previstos – todos estos esfuerzos serán insuficientes para evitar el catastrófico calentamiento global. En Durban los gobiernos deben acordar incrementar sus recortes de emisiones antes del 2020. Hacerlo tras esta fecha límite sería muy tarde para lograr mantener el calentamiento global por debajo de los 2°C acordados en Cancún (y del 1,5°C necesario). Todos los países deben estar preparados a hacer su parte en el esfuerzo global necesario.

3. Los gobiernos deben proporcionar financiamiento a largo plazo para ayudar a los más pobres a lidiar y luchar contra el cambio climático. Para el 2013 el Fondo Verde del Clima debería estar listo y en funcionamiento. Las recomendaciones hechas por el Comité de Transición para diseñar el fondo deberían ser implementadas en su totalidad y los intentos de los Estados Unidos o cualquier otro país de reiniciar las negociaciones deben ser bloqueados. Deben protegerse las disposiciones clave que garantizan que los países en desarrollo  puedan controlar cómo se emplea el dinero a nivel nacional y que las necesidades y voces de las mujeres sean ejes del fondo.

El fondo no puede convertirse en una carcasa vacía. Las negociaciones de Durban deben asegurar que la promesa de los países desarrollados de proporcionar 100.000 millones de dólares hasta el año 2020 se conviertan en una realidad. Los gobiernos deben asegurarse de que no haya brechas en el financiamiento climático después de que la promesa de 30.000 millones de dólares hecha en Copenhague para “financiamiento inmediata”  finalice en 2012, y se incremente la financiación tras dicha fecha. Es posible llegar a un acuerdo en Durban que genere nuevos ingresos substanciales aplicando un precio al carbono emitido por el transporte marítimo y aéreo que los gobiernos podrían aprovechar.

“Durban no logrará todo lo que es necesario para una respuesta global efectiva al cambio climático”, dice Dent. “Pero los gobiernos deben construir sobre el pasado, mediante la continuación del Protocolo de Kyoto, y planear un futuro acuerdo legal para el recorte de emisiones antes del 2020 y generar resultados inmediatos mediante la movilización de fondos que la gente pobre necesita ahora para lidiar con el cambio climático.

Más información

Cumbre de la ONU sobre cambio climático en Durban 2011

Campaña CRECE de Oxfam


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