Foto: Karl Schembri/Oxfam

Oxfam hace un nuevo llamamiento para ayudar a los refugiados sirios y advierte del aumento de los riesgos en invierno

“Los niños y niñas son especialmente vulnerables. Muchos duermen sobre el suelo frío llevando únicamente camisetas de algodón.”
Nigel Timmins
responsable de la respuesta de Oxfam a la crisis de Siria
Publicado : 3 Diciembre 2013

Tanto en el Líbano como en Jordania ha comenzado la distribución de kits para el invierno y de ayuda especial en forma de dinero en metálico

La organización humanitaria Oxfam ha lanzado hoy un nuevo llamamiento para ayudar a las familias afectadas por la crisis en Siria a sobrevivir a los duros meses de invierno.

Las temperaturas ya han comenzado a descender en el Líbano y Jordania pero, sin embargo, lo peor del invierno aún está por llegar. Muchas personas tan sólo cuentan con la ropa de verano que trajeron consigo al huir de Siria y quienes viven en tiendas de campaña duermen encima de una esterilla o un fino colchón sobre el helado suelo invernal.

Más población refugiada en zonas vulnerables

Desde el pasado invierno, el número de personas refugiadas que ha huido a los países vecinos se ha cuadruplicado en comparación con las cifras del año pasado. En el Líbano, la población refugiada ha incrementado de 100.000 personas (en diciembre de 2012) hasta casi un millón en la actualidad. Gran parte de las familias vive en áreas especialmente vulnerables ante el crudo invierno.

Se estima que el 65% de la población refugiada se ha asentado en el norte del Líbano y en el valle de la Bekaa, donde las lluvias, la nieve y las frías temperaturas son habituales. En Jordania, donde más de 550.000 refugiados ya se han registrado, el 80% de la población refugiada vive en comunidades de acogida, la mayoría hacinadas en alojamientos alquilados, reducidos y precarios, o en tiendas o refugios temporales.

Los refugiados ya están encontrando dificultades para comprar ropa, mantas o combustible para sus estufas y combatir el frío. Quienes viven en tiendas se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad al no poder permitirse reforzar sus refugios y, así, protegerse mejor de los elementos.

En Jordania, las personas refugiadas en la zona de Jawa, cerca de Amman, afirman que sus tiendas se inundaron tras una tormenta que duró una hora. Muchas cavaron zanjas en la tierra en un intento desesperado de desviar el flujo de agua de lluvia mezclado con las aguas residuales de unas letrinas cercanas– y evitar que ésta llegara hasta sus tiendas.

Iniciamos la distribución de materiales de abrigo

Desde Oxfam pronto comenzaremos a distribuir kits especiales para el invierno en Jordania, que suponen un salvavidas vital para los fríos meses de invierno. Los kits, destinados a personas que viven en pisos, contienen mantas, estufas de gas y combustible para cuatro meses. En cambio, las personas que viven en tiendas recibirán kits con mantas y lonas de plástico para protegerlas mejor del agua y la lluvia. En el Líbano, además de distribuir estos kits, también se distribuirá ayuda en forma de dinero en metálico o vales. Pero para incrementar nuestra respuesta a la crisis, necesitamos más fondos.

Aumentan las necesidades de atención médica

El frío está contribuyendo al contagio de enfermedades respiratorias entre las familias, que viven en condiciones precarias. Los servicios sanitarios de los países de acogida ya se encuentran bajo una enorme presión, especialmente en el caso de las clínicas y las consultas de emergencia, y el aumento de la demanda durante el invierno tan sólo incrementará esta presión.

Los consultorios locales en el norte del Líbano y el valle de la Bekaa han registrado un importante aumento del número de pacientes en el mes de noviembre, especialmente de menores con enfermedades respiratorias. En ese país, los refugiados sirios suponen un 40% de las visitas a centros de atención primaria.

En Jordania, los hospitales y las clínicas de Irbid, Maraq, Jarash y Ajloun están a la espera de recibir equipos médicos de ACNUR para ayudar ante el aumento de pacientes. De acuerdo con el Ministerio de Salud jordano, más de 287.000 sirios y sirias recibieron tratamiento en las instalaciones sanitarias públicas durante los primeros seis meses del año.

El doctor Walid Ammar, director general del Ministerio de Salud Pública del Líbano, ha señalado: "Este año, nos esperamos que este invierno ocurra lo peor. El pasado año teníamos un mejor control de la situación pero, ahora, las personas refugiadas están llegando a las clínicas públicas de todo el país, donde se precisan muchas más vacunas, medicinas básicas y material ginecológico”.

Urge un mayor apoyo económico por parte de la comunidad internacional

Oxfam y otras organizaciones han lanzado un llamamiento para pedir un mayor apoyo para ayudar a los refugiados en situación de mayor vulnerabilidad durante los próximos meses. Además, la comunidad internacional también debe mostrar su apoyo ante la generosidad mostrada por los Gobiernos de los países de acogida, cuyas infraestructuras sanitarias se encuentran bajo una excesiva presión.

Nigel Timmins, responsable de la respuesta de Oxfam a la crisis de Siria, ha afirmado: "Conforme el invierno se acerca, la vida para los refugiados se complica aún más. Las temperaturas continuarán bajando durante las próximas semanas e, inevitablemente, esto tendrá efectos perjudiciales para la salud de las personas”.

"Los niños y niñas son especialmente vulnerables. Muchos duermen sobre el suelo frío llevando únicamente camisetas de algodón. Así, un simple catarro puede complicarse y convertirse en algo mucho más grave".

"En tan sólo una noche las tiendas pueden inundarse con aguas residuales como consecuencia de los precarios sistemas de saneamiento. Este tipo de riesgos hacen que las personas sean aún más vulnerables ante las enfermedades".

"La escala de esta crisis es enorme y, en última instancia, es necesaria una solución política para que los ciudadanos y ciudadanas sirias, tanto dentro como fuera del país, puedan comenzar a rehacer sus vidas. Pero, mientras tanto, las familias con las que trabajamos necesitan más ayuda y de forma urgente. Somos conscientes de que las personas han sido increíblemente generosas en su respuesta al llamamiento para Filipinas. Ahora les pedimos que, si pueden, hagan un esfuerzo más".

Información complementaria

  • Se estima que en el Líbano el 70% de los refugiados vive en pisos, el 14% en campamentos informales de tiendas y el resto en edificios sin terminar, garajes o almacenes que carecen de aislamiento suficiente para afrontar un clima frío. En Jordania, el 80% de los refugiados vive en campamentos de tiendas o en pisos alquilados (en general, en condiciones precarias), así como en refugios improvisados (ACNUR).

  • Naciones Unidas estima que, en el Líbano. 450.000 personas refugiadas y en situación de vulnerabilidad necesitarán ayuda para sobrevivir al invierno.

  • ACNUR financia el 75% de los costes médicos de las personas refugiadas registradas en el Líbano y, sin embargo, muchas de ellas no pueden pagar el resto, por lo que no solicitan asistencia médica. A este problema se suma el hecho de que, con la llegada del invierno, muchos de los trabajos que los refugiados desempeñan en la agricultura o en el sector de la construcción terminarán. Por tanto, no sólo sus costes médicos aumentarán sino que, además, sus ingresos disminuirán.

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