Mazorcas de maíz. Autor:Oxfam
Mazorcas de maíz

El Salvador: Los beneficiarios de Oxfam comparten su cosecha con las comunidades pobres

“Cuando salimos de allí nos dimos cuenta de que éramos unos privilegiados. Sabíamos que queríamos ayudar a esas personas.”
José Alfredo Zuñiga

Entre diciembre de 2006 y enero de 2007, varios terremotos sacudieron San Lorenzo en El Salvador. Oxfam ayudó a pequeños grupos de agricultores a recuperar sus cultivos. Hoy comparten su primera cosecha con las comunidades pobres.


Garantizar la provisión de comida


Entre diciembre de 2006 y enero de 2007, una serie de 900 terremotos sacudieron la región de San Lorenzo y destruyeron el 90% de las viviendas. Oxfam América, a través de su homóloga Fundación para el Desarrollo (FUNDESA) http://www.fundesa.org.sv/, prestó su ayuda a 60 agricultores mediante un proyecto de abastecimiento de alimentos, suministrándoles semillas para sembrar maíz, fertilizantes, insecticidas y formación técnica especializada. José Alfredo Zuñiga, uno de los beneficiarios del proyecto, explica la necesidad de este proyecto de abastecimiento de alimentos en el momento en el que las viviendas sufrieron el mayor daño: “Los que habían invertido en sus viviendas (para repararlas o para comprar una casa provisional), se quedaron sin nada. No teníamos con qué trabajar”, afirma. “Yo casi me había resignado a dejar mis tierras sin cultivar. Pero cuando la gente de FUNDESA llegó para ayudarnos, eso nos dio fuerzas para continuar".


Además de la donación de productos para la siembra y el cultivo, el proyecto incluía un programa de organización de los agricultores, asistencia técnica y formación sobre el uso de fertilizantes y semillas, el proceso de cultivo correcto desde la siembra a la recolecta, el almacenamiento de los cereales básicos y la producción orgánica.


Solidaridad entre las comunidades pobres


En septiembre de 2007, se invitó a los coordinadores del grupo de agricultores a un encuentro sobre el agua en Apaneca, organizado por PRO-VIDA. Allí conocieron a dos coordinadores del albergue La Cancha, en el que viven 200 familias desde junio de 2005, cuando un desprendimiento de tierra asoló su comunidad y perdieron todo lo que tenían. Hasta el momento, no existe una solución para esta situación. 200 familias viven en chabolas de 16 metros cuadrados cada una construidas con planchas metálicas en un terreno del tamaño de un campo de fútbol. Cuando vieron las condiciones en las que vivían estas familias, los agricultores de San Lorenzo tomaron una decisión.


 “Los coordinadores del albergue nos invitaron a que viéramos la situación a la que se enfrentan”, explica José Alfredo. “Nosotros, que somos beneficiarios de un proyecto, visitamos el albergue y cuando salimos de allí nos dimos cuenta de que éramos unos privilegiados. Sabíamos que queríamos ayudar a esas personas. Pensamos que con 200 libras (sobre 100 kg) cada uno, podríamos aportar algo”.


Con un total de 12 000 libras (sobre 6 000 kg), los 60 productores ayudaron a más de 250 familias del albergue La Cancha, la comunidad de San Luis Herradura, la comunidad de Guaymango y algunas colonias marginadas de San Salvador. “No nos conformamos con lo que hemos conseguido hasta ahora. La idea es seguir adelante. Quizás no podemos ofrecer tanta ayuda como la que nosotros recibimos, pero al menos aportamos nuestro granito de arena”, comenta José Alfredo. “Del mismo modo que nosotros recibimos, tenemos que dar”.