Miembros de las comunidades en una reunión. Autor: Tomás Abella/ Oxfam
Miembros de las comunidades en una reunión

Etiopía: Un puente hacia la paz

Un Comité de Paz de reciente creación pone fin a la violencia que obligó a miles de personas a abandonar sus hogares al sur de Etiopía.


En agosto de 2006, el conflicto étnico en las tierras bajas de las comunidades de Borena y Guji en el Estado Regional de Oromia en Etiopía llegó a tal extremo que provocó el desplazamiento de más de 3000 familias de siete localidades distintas. Con ayuda de Oxfam América y la división Borena-Guji de la Sociedad de la Cruz Roja en Etiopía, la mayor parte de ellas ya han regresado a sus hogares y podrán vivir tranquilas durante mucho tiempo.


El acuerdo, que se alcanzó durante la conferencia de paz entre los Borena, Guji y Gebra en el mes de abril, salda los crímenes recientes cometidos por cada una de las partes y establece las bases para sancionar futuras infracciones y resolver conflictos.


Cambio de rumbo


En las zonas de los Borena y Guji, cerca de la frontera de Etiopía con Kenia, el pastoreo es el medio de vida de la mayor parte de la población, lo que implica desplazar al ganado en busca de pastos y agua. A pesar de que la mayoría de los habitantes de la zona comparten los mismos orígenes y cultura, existen diferencias ancestrales que los separan.


Cada uno de los clanes dispone de su propio sistema de gobierno pensado para resolver conflictos y castigar los crímenes cometidos dentro de ese clan. El problema es que cuando un miembro de un clan comete un robo o asesina a un familiar de otro clan, la víctima suele tomarse la justicia por su mano. En una zona en la que abundan las armas, las represalias pueden y suelen ser muy duras.


A comienzos de 2006, una serie de asesinatos y represalias provocados por la escasez de recursos y el robo de ganado desencadenó conflictos entre múltiples clanes de la zona. En agosto, miles de personas habían huido de sus hogares en busca de un lugar más seguro tras perder la mayor parte de sus pertenencias.


Una solución al problema


Con ayuda de Oxfam América, la Sociedad de la Cruz Roja en Etiopía organizó una conferencia en la aldea de Alona que reunió a las comunidades Borena, Guji y Gebra: los clanes responsables de la base del conflicto.


El comité llegó a una serie de acuerdos clave para poner fin a la violencia de manera inmediata. El más importante de ellos establecía que la gente no podía pedir una compensación por un hecho ocurrido en el pasado, y fijaba un sistema para saldar futuros asesinatos o robos entre clanes y así evitar las represalias individuales.


Cruzando el río hacia Darmee


Al llegar al poblado, nos condujeron de inmediato a orillas del río Mormora. Sobre él se tendía lo que los aldeanos llamaban un puente, que no eran más que unas ramitas atadas con unos cables de acero que se extendían 40 metros sobre el agua.


El encuentro tuvo lugar a la sombra de unos árboles en el patio de un colegio vacío. En poco tiempo, todos se pusieron a hablar de las familias desplazadas a causa de los recientes enfrentamientos.


Los miembros del Comité de Paz, los funcionarios del gobierno y los propios interesados, cuyo futuro estaba en juego, entablaron una acalorada discusión. Finalmente, los desplazados aceptaron regresar a sus hogares.


Sin embargo, seguían defendiendo la necesidad de tomar medidas urgentes relativas al puente y a la falta de agua potable, lo que había causado la propagación de enfermedades transmitidas por el agua. Afirmaron que con mejores accesos, los Borena y los Guji actuarían como hermanos y no volverían a recurrir a la violencia.