Oxfam ha distribuido filtros a 319 familias y les enseña medidas de higiene

Camboya: filtrando enfermedades

“Primero hiervo el agua y después la paso por el filtro, ya que tengo miedo a las bacterias y a las enfermedades”
Sok Bun

Un simple sistema hogareño de tratamiento del agua puede ayudar a las familias pobres de Camboya a mejorar su salud, tal como constató Maureen Bathgate, de Oxfam, en una visita reciente.

Sok Bun coge una jarra de la mesa, echa agua en un vaso y bebe un sorbo. “El agua es buena, está limpia”, sentencia con una sonrisa. “Ya no me enfermo, no desde que utilizamos la vasija para filtrar agua”.

Bun y su familia viven en la aldea de Damrey Phoung, a orillas del río Mekong, en Camboya. Nunca tuvieron problemas de acceso al agua: el depósito de agua de cerámica al lado de su casa casi siempre está lleno, gracias a los 12 cubos de agua que Bun recoge del río a diario. El problema es la calidad del agua.

El río constituye una fuente de alimentación gracias a la pesca, de irrigación para los campos de arroz, y un medio de acceso al mercado y al hospital en la capital provincial, Stung Treng. Los 634 habitantes de la aldea también lo utilizan para lavar y asearse. Asimismo, es común ver a búfalos y otro tipo de ganado bebiendo, defecando y descansando en el agua.

“El agua del río está sucia”, cuenta Bun. “No podemos beber el agua del río directamente. Si lo hacemos, enfermamos”.

Hervir el agua para evitar enfermedades

La sra. Sok Bun y el sr. Niam Po Vuth Sady con su filtro de agua de Oxfam. Autor: Timothy Herbert/OxfamAUS

La sra. Sok Bun y el sr. Niam Po Vuth Sady con su filtro de agua de Oxfam. Autor: Timothy Herbert/Oxfam

Oxfam Australia instaló un sistema hogareño de filtrado de agua, conocido como la vasija con filtro de agua, para Bun y su familia. El filtro cuenta con dos partes: una vasija de cerámica que parece una maceta, y un contenedor plástico con una tapa y un grifo. El agua sin filtrar se echa en la vasija y se filtra hacia el contenedor inferior en unas 2 o 3 horas. Los contaminantes quedan atrapados mecánicamente en los poros de la cerámica, mientras que la plata de la vasija desinfecta el agua a medida que se filtra. Las pruebas de calidad del agua han revelado que, a nivel hogar, el agua tratada mediante la vasija con filtro de agua tiene un 99,99% menos de E. coli que el agua no tratada 1.

“La vasija con filtro de agua es la principal fuente de agua para nosotros”, confiesa Bun. “Primero hiervo el agua y después la paso por el filtro, ya que tengo miedo a las bacterias y a las enfermedades”.

Bun recibió formación sobre cómo utilizar y limpiar el filtro y también participó en una sesión de formación de Oxfam Australia sobre prácticas de higiene segura.

“Participé en la formación de la aldea para aprender a evitar las enfermedades.

Ahora sé que para no enfermarme debo hervir el agua antes de beber, que tengo que limpiar los contenedores de agua antes de usarlos, y lavarme las manos con jabón”, aclara Bun.

“Antes tenía una vasija con filtro de agua pero siempre sufría diarreas. Ahora hiervo el agua y tengo el filtro también, por lo que mi salud ha mejorado. Y lo mismo con los otros miembros de mi familia”.

 

Programa sobre Agua y Saneamiento de UNICEF, agosto de 2007.

Artículo publicado originalmente por  Oxfam Australia.