Los alumnos organizan la nueva biblioteca. Crédito: Oxfam
Los alumnos organizan la nueva biblioteca

Liberia: Una biblioteca nueva para la escuela R.S. Caufield

“La falta de libros tiene un gran impacto en la calidad de la enseñanza. Estamos muy contentos ya que la biblioteca complementa nuestro trabajo”
Rufus Joemah
Maestro de Inglés

Abraham Conneh, jefe de proyecto de Oxfam, envió el martes a la mañana desde la oficina de Monrovia varias cajas de libros con destino a la ciudad de Unification Town, a 60 Km. al sureste de Monrovia, la capital. El cargamento iba dirigido a la escuela R.S. Caufield, uno de los 12 centros a los que Oxfam ayuda para la creación de una biblioteca.

El viaje hasta la escuela, situada al lado del Aeropuerto Internacional Roberts que funciona como puerta de entrada a Liberia, nos lleva aproximadamente una hora. El trayecto hasta Unification es un viaje a través del problemático pasado de Liberia. Al mismo tiempo, es un testimonio de la capacidad de recuperación de la población y de su esperanza de futuro. La frondosa vegetación se extiende hasta donde alcanza la vista y es una muestra de la belleza de un país que rezuma esperanza y potencial. Una hora después de nuestra salida de Monrovia, llegamos a la escuela pública R.S. Caufield.

La institución era una escuela privada, hasta que pasó a depender del gobierno de Liberia en el año 1972. El centro debe su nombre a Robert Stanley Caufield, antiguo director general de una empresa de fabricación de explosivos. En el apogeo de la guerra civil, tanto a comienzos de la de década de 1990 como en 2003, la comunidad de los alrededores de Unification Town, incluida la escuela R.S. Caufield, acogió a miles de desplazados internos, muchos de los cuales se quedaron a vivir una vez finalizada la guerra. La escuela cuenta con 18 docentes y 900 alumnos, una cifra superior a los 749 del último año académico. Gracias a las renovadas instalaciones, la escuela espera atraer a más alumnos cuando dé comienzo el nuevo semestre.

Para apoyar las necesidades educativas de los alumnos de la escuela, la comunidad pidió la creación de una biblioteca en la que los niños tuvieran acceso a todo tipo de libros. Habilitaron un cuarto y el Foro de Educadoras Africanas (FAWE), con ayuda de Oxfam, puso a disposición máquinas de escribir, manuales de mecanografía, material didáctico, mobiliario como mesas, sillas, estanterías y atriles. Ahora la biblioteca ya está en marcha gracias a los envíos de libros que han empezado a llegar a finales del último semestre. El jefe de la ciudad ha expresado el agradecimiento de la comunidad por la creación de las clases de mecanografía y de la biblioteca. Esta última se ha convertido también en un lugar de referencia para los profesores de otras escuelas cercanas.

Rufus Joemah, maestro de inglés en 4º, 5º y 6º curso dice: “Antes no era fácil conseguir libros. Teníamos que hacerlo todo nosotros. Pero ahora hay muchos libros y eso ha ayudado a mejorar el proceso de aprendizaje de los alumnos. Ahora pueden documentarse por su cuenta. La falta de libros tiene un gran impacto en la calidad de la enseñanza. Estamos muy contentos ya que la biblioteca complementa nuestro trabajo”. Oxfam seguirá apoyando a través de sus socios locales la labor de profesores como Rufus, ayudándoles a potenciar sus competencias, a utilizar mejor los recursos disponibles en la biblioteca y contribuir a una mayor calidad de enseñanza y aprendizaje.