Mujeres extrayendo agua de un pozo en la huerta. Autor: Geoff Sayer/ Oxfam
Mujeres extrayendo agua de un pozo en la huerta

Mauritania: Huertas en el desierto

“La presencia de Oxfam me dio fuerzas para continuar el trabajo y luchar contra la sequía y la escasez de agua”
Selika

Una de las respuestas de Oxfam a la sequía del pasado año en Mauritania fue la creación de huertas comunitarias. “Es como si estuviéramos ciegos y Oxfam nos hubiera devuelto la vista”, dice Salika, beneficiaria del proyecto.


La crisis alimentaria no es algo nuevo en Mauritania, un país que ha sufrido durante los últimos años sequías y plagas de langostas que han acabado con los cultivos de cereales. Es una tierra en la que el agua escasea, y donde la gente padece un estado de pobreza crónico.


En su última respuesta de emergencia, Oxfam fue el nexo de unión entre la ayuda alimentaria de emergencia y la preparación de la población contra futuras catástrofes. Oxfam ayudó a desarrollar medidas de “respaldo” tales como la creación de bancos de cereales o huertas comunitarias.


Ayuda de Oxfam


Tras la distribución de raciones de comida en ciudades como Zagoura, Oxfam trabajó con el Programa Mundial de Alimentos en la creación de bancos de cereales. Estos almacenes comunales favorecen un mejor control de la comunidad sobre el precio de los cereales y una gestión más eficaz de las reservas durante periodos más difíciles.


Huertas


Las aldeas de la comuna de Male en Mauritania cuentan ahora con prósperas huertas gracias al esfuerzo de sus habitantes y a la formación, utillaje y semillas aportadas por Oxfam.


Estas huertas son una buena fuente de nutrientes para la dieta de los habitantes, tan necesarios tras la crisis alimentaria sufrida en 2005. La gran cantidad de hortalizas producidas permite incluso su venta en mercados locales, lo que reporta un pequeño beneficio.


Formación


Oxfam enseñó nociones básicas de agricultura a una mujer de cada Cooperativa de Mujeres local, de modo que pudieran difundir sus conocimientos entre los demás miembros de su comunidad.


Una mujer en Legourissi afirmó, “no sabíamos cultivar tomates o berenjenas. Gracias a la formación que recibimos, ahora sabemos qué tierras son más convenientes para obtener mejores resultados. Aprendí a calcular la distancia correcta entre las semillas y siempre utilizo agua potable para los cultivos. Como resultado, la huerta está mucho mejor que antes”.


El programa de formación explicaba los cuidados de la tierra, los procesos de labranza y el uso de fertilizantes e insecticidas. Todo ello se completó con el suministro de semillas y utillaje a las Cooperativas de Mujeres.


La historia de Selika


En palabras de Selika, de la aldea de Zagoura: “Es como si estuviéramos ciegos y Oxfam nos hubiera devuelto la vista”.


La extrema escasez de agua en Zagoura, en la comuna Male de Mauritania, no disuadió a Selika de participar en el proyecto de huertas comunitarias para ayudarse a sí misma y a su familia.


La gente aquí tiene que recorrer 20 km en burro para conseguir agua. Selika, presidenta del comité de desarrollo de la aldea, creó un estanque y consiguió así reducir el número de viajes realizados para poder regar la huerta comunitaria.


Creación de un estanque


En palabras de la propia Selika: “En la estación seca el agua es un recurso muy escaso aquí y conseguir agua se convierte en una ardua tarea. Sin el estanque, situado en la parte central de la huerta, las hortalizas correrían el riesgo de no superar la estación seca. La presencia de Oxfam en la comunidad me dio fuerzas para continuar el trabajo que ellos empezaron y para poner en marcha sistemas de recuperación contra la sequía y la escasez de agua”.


Selika contrató a un ingeniero para que construyera un pequeño estanque en la huerta comunitaria y así paliar la falta de agua durante la estación seca. El estanque proporciona el riego para la huerta comunitaria que produce cebollas, repollos, zanahorias, berenjenas y tomates.