“Solamente la mitad de la población infantil está escolarizada”
Tras 23 años de conflicto, Afganistán empieza a recuperarse de una sequía devastadora y un fuerte terremoto.
Varios años después de la caída del régimen talibán, Afganistán sigue siendo una de las naciones más empobrecidas del mundo. La inseguridad generalizada, el mal estado de las infraestructuras y las diferencias étnicas existentes desde hace siglos son grandes obstáculos en el camino del país hacia la democracia.
Afganistán empieza a recuperarse de la devastadora sequía que azotó el país desde 1999 a 2002. Además, el país se encuentra en una zona de intensa actividad sísmica; el terremoto más grave acabó en 1998 con la vida de 7 mil personas y afectó a 165 mil más.
Además, solamente la mitad de la población infantil está escolarizada. El caso más alarmante es el de las niñas, que por tradición no van a la escuela. Tan sólo una de cada cinco niñas afganas tiene acceso a la enseñanza primaria y una de cada veinte a la secundaria.
Suministramos comida y ganado a los afectados por la sequía. En Daikundi, una de las provincias de Afganistán más frías e inaccesibles, la década de sequía acabó con todas las cosechas.
Nuestros ingenieros están ayudando a reconstruir las carreteras y los sistemas de suministro de agua para que la población pueda sobrevivir a largo plazo a las duras condiciones imperantes.
Apoyamos la recuperación del sistema educativo afgano. Dado que la matrícula escolar y las grandes distancias generalmente hacen que los padres no envíen a sus hijos a la escuela, trabajamos para que tanto niños como niñas tengan acceso a la enseñanza primaria y secundaria. También suministramos material escolar, formamos a profesores y creamos escuelas de invierno para que los estudiantes no pierdan el ritmo escolar durante la larga estación invernal.
Además, instamos a la comunidad internacional a invertir los recursos necesarios para que el pueblo afgano pueda recuperar un sistema educativo de calidad para niños y niñas.
Trabajamos con las comunidades para implantar instituciones locales y aumentar la participación de las mujeres. Asimismo, nuestra prioridad es ampliar el acceso a servicios sanitarios y a la educación, y mejorar los medios de vida de la población.