Amne, una de las 'termitiere'. Autor: Cristina Vazquez/Intermón Oxfam
Las ‘termitières’ son expertas en encontrar los hormigueros más bien alimentados de la zona

Testimonio de Chad: “Pronto llegará el día en que ya no queden hormigueros para todas”

Casi 10 millones de personas en África occidental se enfrentan a una crisis alimentaria, después de que la falta de lluvias haya provocado malas cosechas y escasez de agua. En el Chad, las cosechas han disminuido un 34% con unos 2 millones de personas en peligro de escasez de alimentos. Cristina Vázquez nos trae la voz de algunos de los afectados.

En Djaya, situada a 50 kilómetros de Bitkine (región de Guéra) sorprende ver más de una veintena de mujeres escarbando la tierra en la entrada del pueblo estos días. Todo el mundo las conoce como las ‘termitières’ porque son expertas en encontrar los hormigueros más bien alimentados de la zona.

Armadas -en el mejor de los casos- con una pequeña pala, a las 7 de la mañana una hilera de mujeres se dispone a hacer una batida en los campos aledaños a Djaya. Mayores o jóvenes, embarazadas o con sus hijos, sin distinción. El objetivo es el mismo para todas: encontrar el hormiguero más bien nutrido.

A Sedoisa, que tiene 71 años, le cuesta inclinarse para remover la tierra. Sus manos agrietadas son testimonio de una larga vida dedicada al campo. Eran otros tiempos. Ahora las palabras sobran y con un simple gesto nos expresa que no tiene nada que llevarse a la boca.

Cuando no hay nada que comer y se llega a las últimas se recurre a medidas extremas de supervivencia. Hasta que se pone el sol las ‘termitières’ buscan incesantemente aquellos hormigueros donde habitan las hormigas reinas. Lo rompen, escarban y recogen esas semillas, esos granos llevados a la soberana por las obreras y que el viento ha esparcido del granero o de los campos adyacentes.

Tienen que apresurarse y recolectar todo lo que puedan antes de que llegue la temporada de lluvias en junio, cuando el agua destroce los hormigueros y ya sea imposible recuperar nada.

Hasta 2,5kg al día

A veces tienen suerte, otras no. Pueden escarbar en tres o cuatro sitios antes de encontrar el que verdaderamente tiene el grano. Amne comenta apesadumbrada que este año han comenzado antes y que el día de más suerte pueden llegar a recoger hasta 1 koro (2,5 kg) de grano. Pero cada vez son más mujeres buscando comida y se lamenta: “pronto llegará el día en que ya no queden hormigueros para todas”.

La campaña agrícola de 2009/10 ha sido la peor de los últimos cinco años. Además de la escasez de lluvia y la pobre cosecha, los ataques de las langostas han perjudicado seriamente los árboles frutales que, hasta la fecha, servían como fuente de ingresos para superar la crisis en las zonas rurales.