Oxfam Internacional y la crisis de Chad – Marzo de 2009

Desde el inicio de la crisis en Darfur en 2004, el este del Chad ha sido una zona insegura e inestable. Cerca de medio millón de personas han abandonado sus hogares para instalarse en campos de la zona. 250.000 refugiados sudaneses, 180.000 desplazados chadianos y 70.000 refugiados de la República Centroafricana dependen completamente de la ayuda humanitaria.

Oxfam Internacional está presente en el Chad desde hace año y fue en el 2004 cuando inició su programa de ayuda humanitaria en el este del país. La respuesta de la organización se basa en proporcionar agua potable y saneamiento a 160.000 personas  en una zona de escasos recursos naturales. Además de excavar pozos y construir letrinas, Oxfam Internacional distribuye productos básicos como jabón o recipientes y ofrece información en temas de salud para prevenir enfermedades. La organización trabaja para ofrecer oportunidades de medios de vida y formación profesional que permitan a las comunidades reducir su dependencia de la ayuda y mejorar la gestión de los recursos naturales como el agua. A nivel local y global, Oxfam Internacional aboga por conseguir una solución política que ponga fin al sufrimiento de los civiles en el país. Oxfam Internacional tiene también un programa de seguridad alimentaria para poblaciones vulnerables y un programa de protección.

¿Cuál es la situación actual?

El este del Chad es una zona extremadamente violenta e insegura. Los conflictos locales han aumentado con la crisis del Darfur que, desde el 2004, ha provocado la huída de miles de refugiados hacia el Chad. El contexto general de inseguridad aumenta las tensiones interétnicas, provocando enfrentamientos y nuevos desplazados. El pasado mes de noviembre 50 personas murieron y muchas más resultaron heridas a raíz de los choques interétnicos que tuvieron lugar en la región de Birak (Este del Chad), entre las etnias Tama y Zaghawa. Como resultado,700 familias se desplazaron o cruzaron la frontera con Sudan. Oxfam Internacional alerta de que las crecientes tensiones entre Chad y Sudan podrían provocar nuevas represalias entre los civiles..

¿Cómo pueden trabajar las organizaciones humanitarias en este clima de inseguridad?

Las organizaciones humanitarias están en constante riesgo debido a ataques de delincuentes armados. Desde inicios de 2009, más de 10 trabajadores humanitarios han sido atacados físicamente y varios vehículos secuestrados, mientras que los campamentos son asaltados continuamente. Nuestra capacidad para llegar a la población se ve menoscabada por la creciente oleada de bandidaje.

¿Qué puede hacer la comunidad internacional?

Todavía es necesario proteger a la población que sufre por la inseguridad, especialmente las mujeres. La población civil sigue necesitando tanta protección como hace un año, cuando llegaron las tropas de EUFOR. Por este motivo, Oxfam Internacional pide a los países europeos que hasta el momento aportaban tropas y/o fondos a EUFOR que mantengan su compromiso con MINURCAT como mínimo con los mismos recursos.

¿Cuántas tropas de EUFOR se desplegaron?

En septiembre de 2007, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una resolución para enviar una fuerza militar europea (EUFOR) de 3.700 soldados, así como una fuerza policial chadiana (DIS) que operase bajo el paraguas de las Naciones Unidas (MINURCAT) para proteger civiles. El próximo 15 de marzo, EUFOR hace el traspaso a MINURCAT II quien desplegará un total de 5.200 tropas: 4.900 en Chad y 300 en la República Centroafricana.

¿Qué países han participado en EUFOR?

Austria, Finlandia, Irlanda, Bélgica, Croacia, Rusia, Albania, Italia, España, Holanda, Eslovenia, Francia y Polonia.

¿Que países van a participar en MINURCAT II?

Togo, Ghana, Noruega, Uruguay, Bangladesh, Nepal, Malawi, Austria, Finlandia, Irlanda, Croacia, Rusia, Albania, Francia y Polonia. 

¿Qué queda por hacer?

Para hacer frente a la crisis interna en el Chad, la comunidad internacional debe aumentar la presión hacia las diferentes facciones políticas para que acuerden un cese inmediato de las hostilidades.

MINURCAT debe proteger a los civiles de todo tipo de violencia, interpretando activamente su mandato para ayudar a estabilizar la situación.

Oxfam Internacional cree que una fuerza de protección sólo es un paso para acabar con el conflicto en Chad. Sin un proceso de paz inclusivo que afronte las raíces del conflicto, la violencia seguirá acosando a los civiles en el este del Chad.