Las inundaciones de este año fueron causadas por intensas lluvias no sólo en Mozambique, sino también en la cuenca alta del río Zambeze en Zambia, Zimbabue y Malawi.
El desastre tuvo lugar menos de un año después de que las mismas zonas se vieran anegadas por inundaciones similares en 2007. Unas 100 mil personas se han desplazado a centros de reasentamiento fuera de sus hogares en la cuenca del Zambeze, y otros cientos de miles siguen en riesgo por la subida de las aguas. Se necesitan urgentemente alimentos, abrigo, agua potable y sistemas sanitarios adecuados para prevenir los brotes de diarrea y malaria. En diversas provincias se han detectado brotes de cólera.
Algunos centros de reasentamiento también se han inundado y han tenido que trasladarse. Al igual que el Zambeze, los ríos Save, Buzi y Pungue también han sobrepasado los niveles de alerta. En el valle del Save, el 90 por ciento de los cultivos se ha perdido y los recursos acuíferos se han contaminado.
Aunque las inundaciones son mayores que en 2007 y en 2000, cuando murieron 800 personas, la tasa de muertes en 2008 se ha reducido mucho debido a un mejor plan de contingencia y a la implantación de programas de reducción de riesgos por desastres.
Sin embargo, el impacto en los medios de vida y en los alimentos ha sido grave. Muchas de las personas desplazadas por las inundaciones han perdido todo lo que tenían, incluidos sus hogares y cultivos. Para algunos, este ha sido el segundo año consecutivo que se han visto afectados. Unas 30.000 hectáreas de terreno cultivable se han echado a perder.
La catástrofe se ha visto exacerbada por la pobreza, lo que hace que la gente sea más vulnerable a los desastres naturales. Con la esperanza de mayores ganancias, la gente se arriesga a vivir y a trabajar las tierras más fértiles pero más bajas, cerca del río. Cuando llegan las inundaciones, pierden todo lo que tienen y se vuelven aún más pobres.
En respuesta a las inundaciones, Oxfam está trabajando con dos organizaciones locales socias, Ajoago y Magariro, en Marromeu, Chupanga, Mutarara y Tambara en el valle del Zambeze, y en Govuro y Machanga, en el valle del Save. En total, estamos ayudando a 58.500 personas.
Coordinados con las autoridades locales, estamos facilitando suministros de emergencia de agua potable a las comunidades desplazadas y construyendo cientos de letrinas. Además, se han distribuido artículos para tareas domésticas e higiene, redes para mosquitos y láminas de plástico. Y se ha formado a decenas de voluntarios para fomentar buenas prácticas de higiene, la prevención del cólera, el uso de letrinas y la prevención del VIH y el SIDA entre las comunidades.