Colegio Bandera del Perú. Crédito: Oxfam
Oxfam proporcionó nueve aulas de emergencia para el Colegio Bandera del Perú

Perú: Una comunidad que lucha por recuperar una escuela comunitaria

“La gente sigue teniendo miedo y no quiere enviar a los niños al colegio”
Máximo Escobar Peralta
Colegio Santísima Vírgen Inmaculada Concepción in Pisco

Aunque los esfuerzos por la reconstrucción continúan en pie después del terremoto que azotó Perú el 15 de agosto, tanto padres como hijos luchan para que se pueda reiniciar el año escolar en Pisco. Hay un temor extendido sobre la seguridad de los niños que acuden a escuelas afectadas por el terremoto y ante el cual los padres dicen que prefieren que pierdan el año escolar entero a que puedan resultar heridos o morir por causa de edificaciones en mal estado.

“La gente sigue teniendo miedo y no quiere enviar a los niños al colegio”, dijo Máximo Escobar Peralta, director del Colegio Santísima Virgen Inmaculada Concepción de Pisco. “Muchos padres han solicitado su demolición y nuestros alumnos han acudido a otras escuelas”, explicaba.

Oxfam Internacional proporciona en la actualidad 27 aulas de emergencia construidas con bambú además de 16 aulas prefabricadas y provisionales que forman parte de su programa para ofrecer cobijo. Estas aulas ayudarán a las 7 000 alumnos de Humany, Independencia y Pisco a volver a retomar las clases.

Trabajo emocional en las escuelas

Las escuelas han dedicado la primera semana de clases pasado el terremoto a realizar un trabajo de recuperación emocional con los alumnos. Las escuelas han prestado apoyo psicológico y han pedido a los alumnos y a sus familias que guarden la calma y que tengan el valor de encarar el futuro.

“Nos alegramos de volver a la escuela. En casa estábamos aburridos y asustados. Ya no nos aburrimos pero seguimos teniendo miedo porque hemos oído que se producirá un tsunami”, decía Meribeth Cutte Paredes, una alumna de 11 años que está en sexto curso y que vive en San Andrés, un distrito cercano al mar.

“Nos estamos adaptando a estas condiciones. Tenemos clases en las aulas prefabricadas que se han instalado en el patio y no tenemos pizarras”, decía Rosa Lleren del Centro de educación básica alternativa CEBA-Bandera de Perú. Oxfam instalará nueve aulas de emergencia en esta escuela que se utilizarán para los tres grupos de clases que hay por curso. Cada aula tendrá su propia pizarra.

Después del terremoto cambiaron muchas cosas, y muchos alumnos ya no disfrutarán de su baile de graduación o de eventos deportivos.

“Íbamos a ir a Cusco en un viaje de fin de estudios, pero los planes han cambiado”, decía Evelyn Neyra, una alumna de quinto año del Colegio Independencia. “Todos nuestros ahorros los emplearemos ahora para reconstruir nuestros hogares”.

“Ahora concentramos todos nuestros esfuerzos para recuperar el año escolar”, explicaba Carlos Hernández, director del Colegio Los Libertadores 2244 de la ciudad de Dos Palmas. “Es por eso que tenemos clases los sábado y días festivos, y el calendario escolar llegará hasta enero de 2008, un mes más que le calendario escolar habitual de Perú”.

En medio de un momento de tanta necesidad y lamentos, hay momentos de consuelo. El 17 de octubre, el Colegio Bandera del Perú recibió a una delegación de alumnos y profesores del Colegio Peruano Británico, un colegio privado Arequipa.

Los alumnos del Colegio Bandera del Perú no podían contener la alegría que les traía esta visita. Jugaron con los alumnos que estaban de visita, se sacaron fotos y se intercambiaron sus direcciones de correo electrónico. Se trata de un momento de alegría en medio del dolor, pero muestra cómo los peruanos están decididos a pasar página además de ser solidarios.