Jeidi Garcia Rivera recibe agua potable de un grifo al lado de una escuela en El Recuerdo, El Salvador. El agua viene de un pozo suministrado por Oxfam América y su socio local, PROVIDA. Foto: Luis Galdámez/Oxfam America
Los pozos con filtro de roca volcánica bombean agua potable para las familias salvadoreñas

La mejora de los pozos mejora la salud de las comunidades de las áreas inundables de El Salvador

“Las familias de esta área viven en la extrema pobreza, normalmente como granjeros de subsistencia o jornaleros diarios en las plantaciones de caña de azúcar cercanas.”
Karina Copen
Representante del programa humanitario de Oxfam

Tras haber estado en el fondo de un pozo de tierra y piedras, tan profundo que pareciera que no había aire que respirar, Florentino Díaz Cruz sabe mejor que nadie el valor del agua: tuvo que cavar para llegar a ella, al haber sido uno de los 16 hombres y mujeres que se alistaron para cavar un pozo para que los estudiantes de esta zona rural de El Salvador pudieran tener acceso a agua potable cada día.

Eso fue hace 15 años. Hoy, el agua es un bien más preciado que nunca, y todavía cuesta conseguirla en comunidades pequeñas como El Recuerdo y Agua Zarca. En los grifos de sus cocinas no se abre el grifo y se deja salir el agua indefinidamente. Aquí, muchos recorren kilómetros hasta una fuente comunitaria, llenan sus jarros y arrastran la pesada carga de vuelta a su hogar. Pero las inundaciones estacionales (algunas veces muy destructivas y, con el cambio climático, posiblemente más graves) contaminan muchos de estos pozos, exponiendo a sus usuarios a enfermedades que se contagian por el agua.

Ahora, sin embargo, con la ayuda de Oxfam América y PROVIDA (su socio local), el pozo de la escuela de El Recuerdo en el que Cruz trabajó arduamente bombea suficiente agua potable para satisfacer las necesidades no solo de los estudiantes sino también de 80 familias en el área circundante. El pozo es uno de los cinco “pozos saludables” de la provincia sureña de Zacatecoluca que PROVIDA forró, rodeó con un filtro, tapó para asegurar la potabilidad y equipó con una bomba que envía el agua a un tanque grande para sus posterior clorificación y almacenamiento.

Acceso a un “pozo saludable”

“Las familias de esta área viven en la extrema pobreza, normalmente como granjeros de subsistencia o jornaleros diarios en las plantaciones de caña de azúcar cercanas”, comenta Karina Copen, representante del programa humanitario de Oxfam. “Con el acceso a un pozo saludable, al menos ahora saben que para la próxima inundación contarán con una fuente de agua segura para sus familias y el bienestar que ello trae aparejado”.

Las adaptaciones, tales como las de estos pozos saludables, son esenciales para las familias salvadoreñas del departamento de La Paz, en la región baja del Río Lempa, que se convierte en una de las áreas más proclives a inundarse del país debido a las lluvias estacionales, las depresiones tropicales y los huracanes.

A esos desastres naturales se suma el hecho de que las comunidades de la región tienen un acceso significativamente inferior a fuentes de agua mejoradas y sanidad que en otras partes del país. Los “pozos saludables”, junto con la construcción de 27 nuevas letrinas, han sido de gran ayuda para las familias de la zona.

Una fuente de agua potable

Los pozos mejorados están diseñados según un modelo nuevo para El Salvador y diseñados por una organización denominada Swiss Labor Assistance. Además de sellar las partes superiores con cemento para evitar que las aguas contaminadas se cuelen al interior, los pozos cuentan con unos tubos plásticos forrados que llegan hasta el acuífero. El forro está revestido de un filtro de roca volcánica que evita la contaminación por filtración.

Inundaciones en Agua Zarca

En Agua Zarca, unos pueblos más arriba, José Luis Funes Cruz comenta que antes de que PROVIDA y Oxfam instalasen el nuevo pozo, la mayoría de los residentes dependía de sus propios pozos en sus terrenos para obtener agua para beber, lo que era un problema.

“Los pozos de las casas absorben mucha agua de lluvia y agua sucia cuando hay inundaciones”, confiesa Cruz, señalando en dirección al contaminado río San Antonio, que se desborda durante las grandes tormentas.

Ahora, con el nuevo pozo comunitario, nuestra fuente de agua potable ha mejorado notablemente.

El desafío del agua potable

Agua Zarca continúa representando un desafío a la hora de brindar agua potable en la zona. El nuevo pozo comunitario se ha construido en el único terreno disponible: junto a tierras de pastoreo de vacas. Esto podría ser un problema durante la temporada húmeda, ya que la lluvia esparce el estiércol y se filtra a las aguas subterráneas.

Igualmente, el forro profundo de plástico del pozo y su filtro de roca volcánica ayudan, comenta Guillermo Morán, profesor e investigador del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad de El Salvador. Él ha trabajado con Oxfam América y otro de sus socios, la Harvard Humanitarian Initiative (Iniciativa Humanitaria de Harvard), para evaluar la eficacia de los pozos a la vez que estudian las mejores prácticas sanitarias de las familias que los utilizan.

El estudio es un componente importante del trabajo sanitario público de Oxfam: fomenta la responsabilidad y ofrece un modelo diferente para los grupos de ayuda, ya que relaciona su trabajo con el de las universidades.

- por Coco McCabe

Este artículo fué publicado originalmente en el sitio web de Oxfam América (EE.UU.).

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